Las 10 preguntas que más nos hacen

Última actualización: 01/12/23

Sí, nos encanta hablar de viajes, podemos pasar horas intercambiando planes y opiniones con gente que tiene el mismo interés que nosotros, escuchando a otros viajeros, o charlando con gente que tiene genuina curiosidad o que no se anima a empezar. Lo disfrutamos. Muchas veces terminamos agotados de tanto hablar, pero felizmente agotados, como… bueno, ya saben qué ejemplo voy a poner.

Pero hay otro tipo de conversaciones también, con gente que pregunta sin parar y no le interesa escuchar la respuesta, porque lo que quiere es bombardearte con cuestionamientos de por qué tu vida no es “normal”.

Estas nos dejan más agotados todavía, pero psicológicamente, como cuando das un examen escrito, donde tenés que responder preguntas enumeradas, sin un hilo que te de lugar a redondear una idea. Una atrás de la otra. Punto y aparte, otra pregunta.

Lo que van a leer no es un extracto de una sagaz entrevista con John Pilger, sino un compilado con las preguntas que más veces nos hicieron. De las que respondemos con gusto y de las que pensamos “uffff, otra vez preguntando por mi futuro…” Y ahora somos nosotros los que nos las hacemos.

Tal vez en 30 años las volvamos a leer y digamos “Mirá lo que nos preguntaban, y pensar que ahora nos preguntan si tenemos helado de Sambayón con cerezas…” (¿quién dice que en 30 años no tengamos nuestra heladería “El Jota y la Dani”?). O quizás digamos “Jé, ya pasaron 30 años y nos siguen preguntando lo mismo”. No lo sabemos. El presente es este, el que escribimos ahora.

Vamos con nuestra trillada entrevista…

Calcutta

“Ya les dije que de mi vida privada no hablo…”

¿Cuándo piensan volver?

Esta es la pregunta número uno, la madre de todas las dudas ajenas. Desde que empezamos a viajar en enero de 2009 que nos preguntan cuándo vamos a volver. Mejor dicho, desde antes de subirnos al avión con destino Auckland, nuestros familiares y amigos ya se estaban preguntando cuándo volveríamos.

Claro que todos con las mejores intenciones de querer estar con nosotros, pero la clásica pregunta se extendió a todo el que conozca un mínimo de nuestro viaje. “Si ya van cinco años desde que estos dos se fueron, se supone que no faltará mucho para que vuelvan…”

Lo que pasa es que la gran mayoría de la gente tiene la noción de viaje = vacaciones = daikiri en la playa = descanso del trabajo, pero les parece imposible pensar en una vida viajando, sin un trabajo fijo o una casa a la que volver todos los días.

La respuesta para nosotros son más preguntas ¿Y por qué tenemos que volver? ¿Por qué dejar de hacer algo que tanto disfrutamos? ¿Cuál es el apuro?

Claro que para todas nuestras contra preguntas hay una respuesta, pero siempre terminamos desembocando en el mismo lugar: “La verdad es que no sabemos”. Y con esto somos honestos, no nos ponemos una fecha de regreso, pero tampoco nos cerramos ciegamente en el entusiasmo que ahora tenemos diciendo que viajaremos eternamente.

Cuando nos aburramos, cuando nos cansemos, cuando tengamos otros planes que nos motiven más, cuando tengamos que firmar los papeles de una herencia millonaria que nos dejó un tío que ni conocíamos, o este tipo de casos que posiblemente se den, es cuando será hora de volver.

¿Y qué van a hacer cuando vuelvan?

Entendemos que muchos se pregunten esto, porque es una de las razones que más ata a los que quieren empezar a viajar. “¿Y si dejo este trabajo donde me pagan bien y cuando vuelvo no consigo otro?”. El qué hacer cuando haya que volver a la “realidad”, es el temor compartido. El mismo que teníamos nosotros cuando decidimos empezar a viajar.

En este momento todos nuestros planes a futuro se relacionan con los viajes, y es por eso que no tenemos intención de establecernos nuevamente en Argentina, o en otro lugar. Ideas para cuando tengamos ganas de volver tenemos muchas, pero creemos que todavía no es el momento de llevarlas adelante.

Si nos preguntan ahora qué vamos a hacer cuando volvamos, diríamos que tomarnos un tiempo para estar con la gente que queremos estar, recargar energías y planear el próximo viaje.

Quizás la idea de la heladería no está tan mal...

Quizás la idea de la heladería no está tan mal…

¿No piensan casarse y tener hijos?

Casarse, tener hijos, ser dueños de una casa y un auto (o mejor dos) y tener una pastalinda… es el sinónimo de una vida realizada para muchos. ¡Pero no para nosotros! Bueno, sacando lo de la pastalinda porque nos encanta cocinar pastas caseras.

Al tema del casamiento ninguno de los dos le encontramos sentido. Por suerte porque si no sería duro de llevar adelante. Que firmar un papel determine tu grado de amor y compromiso con la otra persona nos parece más un negocio que una declaración, pero esta es una opinión nuestra.

“Bueno, pero hijos sí van a tener ¿no?” En realidad todas estas preguntas se relacionan, porque el que nos pregunta si vamos a tener hijos a la vez está preguntando cuándo vamos a dejar de viajar, ya que son pocos los que pueden imaginar que una cosa puede ir de la mano con la otra.

En fin, es un tema del que todavía ni hablamos, ya habrá tiempo para eso. Por ahora nos quedamos con la pastalinda… ¡qué ganas de unos ravioleeees!

¿En carruaje a la iglesia? La verdad que no nos vemos...

¿En carruaje a la iglesia? La verdad que no nos vemos…

Pero los ravioles los vamos a seguir haciendo. ¡Con o sin pastalinda!

Pero los ravioles los vamos a seguir haciendo. ¡Con o sin pastalinda!

¿Cómo financian el viaje?

La pregunta del millón… no, no es que estemos ganando millones, queremos decir que es la pregunta que todos se hacen. ¡Si hasta nuestros papás nos lo siguen preguntando!

Por más que lo expliquemos, sabemos que muchos se quedan esperando algo más, como que hay algo que estamos ocultando. No hay misterios, no traficamos alfajores a comunidades argentinas en lugares remotos, ni vendemos videos eróticos nuestros en internet (¡pueden buscar que no van a encontrar nada!… eeeeh…).

Cómo hacemos para viajar desde hace cinco años está explicado en detalle en el posteo Cómo mantenerse viajando (y seguir dando la vuelta al mundo). Pero por más que le demos el link a todo el que nos lo pregunte, igual nos siguen diciendo “Sí, ya leí lo que me pasaste, pero decime… ¿cuál es el truco?”

Hay tres palabras claves, que son esfuerzo, confianza y perseverancia, pero la única manera de poder aplicarlas es estando convencido de lo que realmente querés. Vivir viajando puede sonar bien, pero si no estás dispuesto a hacer el esfuerzo que se necesita para lograrlo es porque no estás plenamente convencido de que lo querés.

Claro, estas tres palabras pueden sonar bien, pero el que nos hace esta pregunta es porque quiere más detalles. Seamos un poco más pragmáticos. Ya lo explicamos quichicientas veces, pero lo volvemos a explicar porque justamente este posteo se trata de responder lo que nos preguntan todo el tiempo.

1- Working Holiday: trabajamos en Nueva Zelanda (15 meses) y Australia (2 años) con estos programas, lo que nos permitió ahorrar además de viajar por estos países.

2- Marcando el Polo: el blog es nuestro CV. A partir de este espacio que tanto queremos y al que tanto tiempo le dedicamos, podemos conseguir propuestas laborales online, afiliados, y damos nuestros propios talleres online con herramientas para que todos puedan hacerlo: Cómo financiar un viaje largo y Cómo organizar un viaje largo (gratuito).

3- Libros: Tenemos dos libros publicados con mucha pasión: Eliminando fronteras: 47.000 km a dedo para descubrir lo que los medios no nos muestran Un viaje interior: todo eso que pasa antes, durante y después de un viaje largo. Podés conseguirlos con envío a todo el mundo desde los links que están en los títulos.

3- Postales a donación: en los países donde el poder adquisitivo de la gente es más alto, imprimimos fotos nuestras y hacemos postales. Nos ponemos en algún lugar turístico con ellas y carteles explicando el Proyecto Eliminando Fronteras y la gente las lleva a cambio de una donación. Al no ser algo común en Asia, y mucho menos viniendo de dos extranjeros, el interés es muy grande y es mucha la gente que nos ayuda. Por el momento lo hicimos en Malasia y Taiwán, pero también las llevaremos a Japón y Corea. Si querés saber más de cómo lo hacemos podés leer Del miedo al fracaso a la libertad viajera. Pueden ser postales o lo que sea, lo que te queremos mostrar es que la creatividad es clave a la hora de financiarnos.

4- Viajar barato: los dos mayores gastos de todo viaje los redujimos prácticamente a cero. El transporte es el número 1, que al viajar a dedo en todo tramo terrestre está anulado casi por completo. El segundo gran gasto es el alojamiento, pero Couchsurfing es nuestro aliado de fierro. En los lugares que queremos frenar por un tiempo para descansar lo que hacemos es mandar mails a todos los hostels preguntando si les interesa tener personal capacitado (los dos estudiamos turismo y tenemos experiencia) por unas horas al día a cambio de una habitación privada. Siempre que lo hicimos funcionó y hasta en algunos lugares además nos han pagado. Además acampamos (llevamos carpa en la mochila). Al hacer dedo muchas veces nos invitan a sus casas, o presentamos nuestro proyecto a distintos alojamientos que se interesan en colaborar.

Básicamente así es como nos financiamos todo este tiempo. No hay sponsors, ni magnate ruso que nos deposite plata en la cuenta todos los meses, ni mami y papi que lo paguen… ¡y ya dijimos que no vendíamos videos eróticos nuestros! Aunque si pagan bien… no, mejor no.

Postales a donación...

Postales a donación…

Repartir volantes...

Repartir volantes…

¡Y Couchsurfing en todos los países que visitamos!

¡Y Couchsurfing en todos los países que visitamos!

¿No tienen miedo?

Esta pregunta sale disparada como asiento eyectable cuando decimos que viajamos a dedo. El miedo es un sentimiento de inseguridad que se tiene cuando percibís que algo puede salir mal. A veces es bueno tener miedo para estar alerta y no pecar de desprevenido, pero cuando en cinco años no tuviste ni una sola experiencia en la que te sentiste en peligro por mala intención ajena, ese sentimiento se va perdiendo.

Hemos sentido miedo a accidentes en la ruta, navegando con tormenta, durante fuertes turbulencias, o a distintas situaciones esporádicas, pero el miedo no es un sentimiento que nos acompañe en nuestro viaje, si no estaríamos paralizados y no podríamos seguir.

Viajar a dedo nos generó incertidumbre las primeras veces. Al no tener ninguna experiencia no sabíamos qué podría pasar. Si nos levantarían, si no les molestaría que dos turistas quisieran viajar gratis en su auto, si entenderían… pero cuando en el primer viaje en Fiyi nos levantó un divertidísimo camionero, dijimos que a partir de ahí viajaríamos siempre a dedo.

Algunas veces sentimos desconfianza del que nos frenó y no nos subimos, pero son contadas con los dedos. Y de sentir miedo una vez que ya estábamos arriba, todavía menos. Estas pocas fueron siempre con camioneros que venían de manejar largas distancias y se quedaban dormidos. En ese caso la decisión la tenés vos, si no te sentís seguro, cualquier excusa es buena para bajarte.

Primer viaje a dedo

Primer viaje a dedo

¿Y qué dicen sus padres?

No, nuestros padres no son unos desalmados que nos dejaron solos porque no les importamos ni un poco. Todo lo contrario, sabemos que en ellos tenemos grandes amigos que de corazón están felices si nosotros también lo estamos. O bueno, al menos eso es lo que tenemos entendido… ¿no mamá?

Claro que nos extrañan, y si vos que nos estás leyendo tenés un hijo lejos, sabés lo que se siente. Pero aceptan nuestra elección, porque qué sentido tendría tenernos cerca sabiendo que nuestra felicidad necesita alas para volar. Por eso es que nunca escuchamos de ellos la pregunta “¿Cuándo piensan volver?”.

Qué piensan nuestros padres es lo que más nos preguntan en Asia, donde creen que solo un inconsciente dejaría a sus hijos alejarse por tanto tiempo de ellos. Los jóvenes que nos lo preguntan no pueden creer nuestra respuesta. Los ven como padres utópicos, como los que a todos les gustaría tener pero por cultura y tradición nunca podrían.

“Mi madre dice que me mataría si quiero hacer lo mismo que ustedes”, nos decía un huevón joven de 32 años que nos levantó cuando hacíamos dedo en China, mientras la mamá nos miraba con desapruebo y hacía comentarios que por el tono quedaban bien claritos.

Es que los padres asiáticos no solo tienen un terrible miedo por el futuro de sus hijos, sino principalmente por el suyo. El hijo será quien los mantenga y los cuide cuando ellos no puedan hacerlo, y si se va lejos y no consigue un trabajo estable con buen sueldo… “¡¡¡QUÉ HORROR, MEJOR NI PENSARLO!!!

Es difícil de comprender para nosotros la influencia que tienen los padres asiáticos en todas las decisiones de sus hijos, desde que nacen hasta que ellos se mueren. En la mayoría de los casos, los hijos no solo que respetan a sus padres, sino que les temen.

Los desalmados padres de Dani...

Los desalmados padres de Dani: Alicia y Juan Carlos

¡Y miren las caras de los míos! Patricia y Rubén. Ni hablar de mi hermana Celeste.

¡Y miren las caras de los míos! Patricia y Rubén. Ni hablar de mi hermana Celeste.

¿No se cansan de viajar?

Es verdad que después de un periodo largo en el que nos estamos moviendo todo el tiempo, armando y desarmando la mochila cada tres días o menos y durmiendo todas las noches en un lugar distinto, llega un punto en el que necesitamos frenar y tomarnos un descanso.

Por eso es que viajamos lento, quedándonos por lo general el total de tiempo que nos permita la visa en cada país.

Hay países en los que la visa es de 30 días, por eso tenemos que seguir avanzando, pero en cuanto podemos, elegimos una ciudad que nos gusta y nos quedamos a recargar energías, porque en definitiva este es nuestro estilo de vida, y lo más importante es disfrutarlo. Cuando la batería está completa, recién ahí salimos otra vez.

Como dijimos antes, cuando nos cansemos de viajar será cuando dejemos de hacerlo.

Sobre este tema, te recomiendo leer: Dilemas de un viaje largo: ¿Te podés cansar de viajar?

Llega un momento en el que nos cansamos...

Llega un momento en el que nos cansamos…

Por eso frenamos a recargar energías

Por eso frenamos a recargar energías

¿Cuál es el país que más les gustó?

Esta es una de las preguntas que más nos gusta que nos hagan. No porque sea demasiado original o nos deje pensando por un rato, sino porque nos gusta ver la reacción de sorpresa de la gente.

Siempre decimos que lo más importante para nosotros no son los atractivos turísticos, sino los humanos, y es por esto que este país difícilmente sea igualado. El factor sorpresa influyó muchísimo, ya que fue el único lugar al que muchos nos recomendaron no ir. Que es peligroso, que la gente ahí es muy cerrada, que no tratan bien a las mujeres, que no entendemos sus costumbres y eso los puede poner violentos, que están en guerra constante… si le hubiésemos hecho caso a todas estas advertencias sinceras, pero sin fundamentos, nunca hubiésemos abierto nuestros ojos, ni hubiésemos eliminado los prejuicios de los que preferían que nos quedáramos en la seguridad de nuestra casa.

En este país experimentamos la hospitalidad como nunca nos imaginamos que existía y fue el que nos dio el pie para empezar con Eliminando Fronteras. Nuestro país más querido es, sin dudas, Irán.

Hay varios países más que por distintas razones le tenemos un gran aprecio, como Filipinas por la simpatía de su gente y ese particular toque latino tan único en Asia; Malasia por su comida, obviamente por su gente también y porque el haber aprendido a comunicarnos en su idioma ya nos hace sentir como en casa; India por su locura, que nos hace odiarla y amarla a la vez; Turquía por su cultura, cruce de caminos entre Europa y Asia; y Mongolia por ese sentimiento de libertad incomparable que nos dio el país menos densamente poblado del mundo.

Todavía queda un largo camino por transitar y estamos seguros que nuestros corazones tienen lugar para muchos países más.

Esto es lo que nos muestran de Irán...

Esto es lo que nos muestran de Irán…

... pero esto es lo que prevalece

… pero esto es lo que prevalece

Y Europa, ¿para cuándo?

¡Ahora sí que se nos ponen los pelos de punta! Perdón a todos los que nos hicieron esta pregunta alguna vez, o a todos los que la piensan, pero ¡BASTA CON EUROPA! No es que no nos interese, al contrario, todos los países del mundo nos interesan, pero tenemos nuestras prioridades, que para la gran sorpresa de muchos, en este momento no es Europa.

Y nos vemos generalizando todo un continente porque sabemos a dónde va esta pregunta. “Ir a Europa” para muchos significa el clásico viaje toco y me voy por las ciudades más turísticas, en la que se prioriza sumar lugares a la lista que conocer a fondo unos pocos.

Será porque son países que escuchamos nombrar todo el tiempo, porque todos conocemos a alguien que fue o que vive ahí, porque los vimos cientos de veces en documentales, porque son “fáciles” de recorrer y no implican mucho desafío, o simplemente porque decir Londres no nos inspira tanto como el sonido de Funafuti (Mmmmm… Funafuuuuti). La explicación es que los lugares exóticos, pocos conocidos, esos que a muy pocos le interesan, son los que más nos atraen.

La simple prueba de agarrar un mapamundi y ver qué parte del mapa miramos en detalle primero, es la técnica infalible para saber hacia dónde van nuestros sueños viajeros. Si lo hacemos ahora, nuestros ojos se van directo para Asia Central, Medio Oriente o las islas del Pacífico.

Si hablamos de Europa, lo que más nos atrae son los países de los Balcanes: Serbia, Montenegro, Rumania, Moldavia, Albania, y ni hablar de Svalbard y las islas Feroe.

Al día de hoy, de Europa estuvimos en España, Italia (donde yo -Jota- viví y ambos tenemos familia), Andorra, Gibraltar, Londres, Ámsterdam, Ginebra, Macedonia, Kosovo, Bulgaria y un poco de Francia,. Sí, conocemos Bishkek, en Kirguistán, pero nunca fuimos a París.

Con esta foto poniendo cara de George Clooney y el Coliseo de fondo, ¿alcanza para decir que estuve en Europa?

Con esta foto poniendo cara de George Clooney y el Coliseo de fondo, ¿alcanza para decir que estuvimos en Europa?

¡Pero con esta almorzando por 2 Euros seguro que sí!

¡Pero con esta almorzando por 2 Euros, seguro que sí!

¿Qué onda Viet Nan?

Esta ya no nos la hacen más, pero es una que nos queríamos sacar las ganas de poner. Es verdad que no está entre las 10 más preguntadas, pero fue la que más nos desconcertó de todas.

Primero porque hubo un extraño denominador común en todos los que nos la preguntaron: llamarlo “Viet nan” en vez de “Vietnam”. Todavía no le encontramos respuesta.

Y segundo porque ¿cómo responder a una pregunta tan abarcativa como “qué onda” un país? La verdad que no la esperábamos, pero cuando volvimos del primer viaje por el Sudeste Asiático en 2010, fue una de las que más nos hicieron.

Responder a “qué onda Vietnam” es casi tan difícil como cuando alguien nos dice “Contate una anécdota” ¿Por dónde empezar? ¿Por lo malo? te estafan todo el tiempo. ¿Lo bueno? hay muchísima gente amable y hospitalaria, aunque hay que salir del círculo turístico para conocerla. ¿Un veredicto general? Está muy lejos de los países que más disfrutamos, pero todo viaje lo tomamos como un aprendizaje. Todas respuestas muy por arriba, pero es que la pregunta es demasiado superficial.

Si sos de los que nos preguntó qué onda Viet nan o nos estabas por mandar un mail para preguntárnoslo, podés leer ¿Quién nos manda a volver a Vietnam? y Sensaciones de nuestra vuelta a Vietnam. ¡Y por favor explicanos por qué decís Viet-nan y no Vietnam!

Lo mejor...

Lo mejor…

... y lo peor de Vietnam

… y lo peor de Vietnam

Este emocionante video fue el que más nos inspiró a empezar a viajar. La idea original era ir a Nueva Zelanda por tres meses a mejorar el inglés, pero nuestra vida cambió para siempre…

Uffff, quedamos agotados. Sí, agotados pero felices. Felices de poder contestarlas, porque si fueran otras las 10 preguntas que más nos hacen sería porque no estaríamos viviendo la vida que nosotros elegimos.

Estamos abiertos a cualquier pregunta… ¡¡pero que no hayamos contestado ya!!

Novedades

♦ ¿Querés generar ingresos durante tus viajes para poder recorrer el mundo sin fecha de regreso? Sumate al curso online Cómo financiar un viaje largo.

¡Ya está disponible el libro Eliminando fronteras en todo el mundo! 47.000 kilómetros a dedo para descubrir lo que los medios no nos muestran. A través de este libro te llevaremos de viaje a dedo por Asia de punta a punta, derribando la frontera más peligrosa, la que nosotros mismos creamos. Podés conseguirlo en este link.

♦ Si soñás con irte de viaje, podés leer Un Viaje Interior, nuestro primer libro, con el empujón que te falta para pasar de la motivación a la acción.  Se consigue a través de este link.

♦ ¡Ya inauguramos la nueva tienda viajera online! Ahí encontrarás todos nuestros productos inspirados en viajes. Date una vuelta por este link.

Info importante para tu viaje

🌏 Intercambio de trabajo por alojamiento: si querés quedarte algunas semanas en un mismo lugar, podés ver la posibilidad de hacer intercambio de trabajo por alojamiento. En la plataforma Worldpackers hay muchas propuestas en distintos destinos. Ingresando a este link y colocando el código MARCANDOELPOLO vas a tener USD10 de descuento en la membresía anual.

❤️ Colaborá con Marcando el Polo: si reservás tu alojamiento a través de Booking, Agoda o Hostelworld desde estos o alguno de los links que compartimos, estás dando una mano enorme para que el blog siga funcionando. Desde ya que los precios son los mismos.

⛑️ Viajá asegurado/a: por tu tranquilidad, siempre recomendamos que tengas un seguro de viajes. Para decidirte por cuál, pasá por Lo que tenés que saber antes de contratar un seguro de viaje.

Sobre Jota y Dani

Con 19 y 21 años salimos de Argentina para emprender un viaje que creímos sería de tres meses, pero se convirtió en nuestro estilo de vida. Quince años más tarde, seguimos descubriendo los rincones más remotos del mundo para eliminar la frontera más peligrosa: la que nosotros mismos creamos.

¿Ya leíste los libros de Marcando el Polo?

Un viaje interior

Es la palabra amiga que te falta para pasar de la motivación a la acción, una compañía para cuando estás en ruta, y la oportunidad de tomar el viaje como mucho más que una suma de atractivos, sino como una suma de experiencias que te van a transformar para siempre.

Es un libro que te hará comprender que el viaje más importante de tu vida no empieza en un aeropuerto, sino en tu interior.

Eliminando fronteras

¿Y si lo que nos hicieron creer sobre el mundo es mentira?

Por la necesidad de descubrir lo que los medios prefieren ignorar, recorrimos Asia de punta a punta a dedo, desde Filipinas hasta Turquía.

Nos acusaron de terroristas, pasamos una tarde con presos de una cárcel filipina, varios días en una casa de refugiados iraníes, acampamos enfrente de la mansión del presidente de Tayikistán y rezamos con musulmanes en una mezquita de Malasia.

Fueron 47.000 kilómetros a dedo en 926 vehículos distintos durante tres años, con el objetivo de eliminar la frontera más peligrosa: la que nosotros mismos creamos.

Cursos online para ayudarte en tu viaje

Cómo financiar un viaje largo

Viajar durante un tiempo largo sin tener muchos ahorros o ser millonario es totalmente posible. Para lograrlo necesitarás generar ingresos en ruta, y que estos superen a tus gastos. Lo más importante es tener constancia, creatividad y aprovechar al máximo tus conocimientos y habilidades.

En este curso te compartiremos los conocimientos adquiridos durante más de diez años de viaje, en los que aprendimos cómo generar ingresos y reducir los gastos para poder hacer que vivir viajando sea sustentable.

GRATISCómo organizar un viaje largo

Organizar un viaje de forma independiente puede sonar abrumador cuando nos encontramos con todos los detalles que hay que tener en cuenta: visas, vacunas, itinerario, horarios de transporte, vuelos, requisitos de entrada a los países, presupuesto, equipamiento y mucho más. Saber por dónde empezar a abarcar todo esto no es fácil.

Por eso, decidimos crear este curso online totalmente gratuito, con todas las herramientas que fuimos conociendo para organizar nuestros recorridos desde que empezamos con esta vida de viaje en 2009.

Paso a paso, vamos a darle forma al viaje que tenés en mente.