Desde nómadas viviendo en carpa por la estepa, hasta dulce de leche y productos argentinos en los supermercados, hay muchas curiosidades de Mongolia que te van a sorprender.
Viajando por el mundo siempre nos encontraremos con situaciones curiosas, llamativas para nuestras costumbres. Esas situaciones que nos gusta contarles a todos para hacerles comprender cuán lejos estuvimos de casa, o para sorprenderlos con nuestro enriquecimiento cultural.
Lo más probable es que pasado el viaje nos olvidemos el nombre de ese pueblito que tanto nos gustó, del monte que subimos o cómo se decía hola en el idioma local. Pero difícilmente se nos borren estos recuerdos, porque son los que le dan color a nuestras anécdotas y seguiremos repitiendo cada vez que nos pregunten sobre ese viaje que hicimos hace años.

Curiosidades de Mongolia: Interior de un ger
Curiosidades de Mongolia
Mongolia… Mon-go-lia… Mongoooolia. Repetilo varias veces. Suena raro, ¿no? Es de esos lugares que suenan alejados, como Timbuktu o Conchinchina. Pero ahí está, lo suficientemente grande en el mapa como para que todos lo veamos. Estrujado entre China y Rusia, pero con una personalidad bien marcada.
Al ser un país con poca prensa, poco es lo que sabemos de él. Conocemos a Gengis Khan y… bueno, no mucho más. Por eso creamos este curioso posteo con lo que más nos llamó la atención durante nuestro viaje…
Tabla de contenidos
Nómade como mongol en su ger

Curiosidades de Mongolia: Armando el ger
Si decís Mongolia, decís nómades. Y si decís nómades, decís ger. Básicamente, el ger es una carpa circular de un ambiente donde vive la familia nómada. Está formado por un armazón de madera para las paredes, otro para el techo y el piso, que se cubren con gruesas lonas. En el medio hay una estufa con una chimenea y hornalla para cocinar, las camas alrededor y algunos también tienen televisores a energía solar.
Les toma un par de horas a la familia armarlo y desarmarlo cuando tienen que moverse. Cargan sus partes en el vehículo (originalmente caballos o camellos pero en la actualidad se están motorizando) y están listos para seguir viaje. Casi la mitad de la población todavía conserva este estilo de vida, pero como en toda la región, está en vías de extinción.
¿Qué si pasan frío en invierno? La respuesta está en Ulán Bator, la capital, donde es muy común que las familias sedentarias tengan la casa de material para el verano y al lado un ger para los meses más fríos.
Si te entusiasmaste con la idea podés pedir tu ger en esta página ¡y te lo mandan a tu casa! Los más baratos empiezan en los USD 1000.

Curiosidades de Mongolia: Transportando el ger, versión motorizada

«Mirá la nave que me compré… olvidate, no me ves más a caballo»
El país sin rejas
Mongolia es un país de espacios abiertos, donde la propiedad privada es casi inexistente. Según dicen por ahí, “el país menos enrejado del mundo”.
Un consejo si pensás viajar por acá, lleva una carpa o comprala en Ulán Bator. Apenas te alejes de cualquier tipo de urbanización (y no es que haya muchas zonas urbanizadas) vas a poder levantar campamento tranquilamente en casi cualquier lugar, siempre y cuando estés a más de 100 m de distancia de otro ger o te hayas hecho amigo de los locales.
Preparate para noches muuuuy frías, así que no hagas como nosotros y llevá una buena bolsa de dormir.

Acampando en las tierras libres mongolas
El orgullo de una gran panza
¿Qué Mongolia es uno de los países con el promedio de temperatura anual más bajo del mundo? Sí, lo es. Pero esto no intimida a los hombres a levantar sus remeras y pasearse felizmente con sus panzas al viento. En principio no nos parecía algo curioso, pero cuando vimos que la costumbre se repetía a lo largo y ancho del país, empezó a llamarnos la atención.
La regla aparentemente demanda que la panza sea lo suficientemente grande como para que la remera se quede sostenida por esta sin necesidad de usar las manos. Eso sí, son demasiado pudorosos como para andar con el torso desnudo.
Las panzas tienen una explicación con el frío, y es que por las hostiles condiciones de vida en la estepa, donde poco crece, la alimentación es principalmente a base de lo que el ganado les da, y esto incluye mucha carne con grasa.

Curiosidades de Mongolia: Panza sexy al viento
Airag versus Vodka (o cómo tomar al estilo mongol)
La influencia soviética dejó el legado del vodka, pero si realmente querés tomar estilo mongol, tenemos una mejor receta.
Primero vas a necesitar una yegua o pedirle a alguien que la tenga que te deje ordeñarla. Cuando estés contento con la cantidad de leche obtenida, pasala a una bolsa de cuero… ¿cómo? ¿no tenés una bolsa de cuero que te sobre? Bueno no será lo más tradicional pero podés usar un balde cualquiera.
El siguiente paso es dejar el balde o bolsa de cuero en la puerta de entrada de tu casa por unos días y pedirle a cada uno que entre y salga que la revuelva con una cuchara de madera para que se fermente todo el contenido por igual. Después de dos o tres días tal vez encuentres algunas moscas muertas en el líquido, pero no te preocupes, le agregan sabor.
Ahora sí… llamá a las personas que más quieras al grito de “¡¡Se fermentó, se fermentó, esto ya tiene como un 2% de alcohol!!” y compartí unas buenas rondas de airag, como si estuvieses en un ger.
Tal vez el sabor ácido de la leche de yegua fermentada no sea lo mejor que hayas probado, pero seguro que después de unos cuantos vasos te vas a acostumbrar.

Tomando al estilo mongol: rico y baratito el airag
Sr. Jinete, respete el semáforo
Que el caballo es el mejor amigo del mongol, no hay dudas, y que es el medio de transporte preferido fuera de la capital, tampoco.
Pero en el centro de Ulán Bator quisieron dejar en claro que a caballo, motorizado o caminando, vas a tener que respetar las señales de tránsito.

Curiosidades de Mongolia: El mejor semáforo del mundo está en Ulán Bator
¿Dónde está la ruta?
Si querés viajar por Mongolia, preparate para saltar, y si no quedate en Ulán Bator. Si estás listo para saltar, agregale un buen mapa, un GPS, más sentido de la ubicación que una paloma mensajera o un local que te guíe. Y si viajás en el limitado transporte público, preparate para incómodos y laaaargos viajes, que pueden ponerse peor si -como suele pasar- más de un pasajero va acompañado de su botella de vodka.
Es que en Mongolia solo un 5% de las rutas están pavimentadas, y las que no lo están, son huellas que formaron los vehículos en la inmensidad del terreno.
Después de un largo viaje te va a doler todo el cuerpo y le vas a pedir al espíritu de Gengis Khan que el próximo tramo sea asfaltado. Tenés muy pocas chances de que eso pase, así que mejor disfrutá de esta característica de este curioso país.

Por las congestionadas rutas mongolas

Todo fue caos, incomodidad y confusión en este viaje en bus de 16 horas
“Mmmm, que rico que está el té salado, señora nómada”
Después de un largo y frío viaje nada mejor que un plato de… de… empanadas de grasa de cordero y algo de carne fritas en grasa de cordero. Seguramente no suene tentador, pero el khuushuur es de lo mejor que vas a encontrar en la escueta gastronomía local.
El duro clima y las pocas tierras cultivables obligan a los mongoles a importar o limitarse a lo que la naturaleza les dio. En el caso de los nómadas, su dieta se basa en lo que obtienen de su ganado: lácteos, carne de oveja, cordero, cabra y mucha grasa para soportar el duro entorno.
Algunos platos típicos que salen de sumar estos ingredientes con la falta de condimentos y la creatividad mongola son el buuz en té salado (ravioles tipo dumplings chinos rellenos de carne y mucha grasa flotando en este líquido), carne de cordero sin ningún tipo de condimento, y aaruul (leche disecada al sol).

Curiosidades de Mongolia: Buuz flotando en té salado, la «delicia» mongola
Productos argentinos
¿Quién iba a pensar que Mongolia sería el país asiático donde más productos argentinos encontramos?
El primer día que pisamos Ulán Bator, Pamela, quien después viajaría con nosotros en carpa por Mongolia, nos trajo la gran noticia: “Chicos, miren lo que encontré en el Department Store…¡dulce de leche!”, mientras muy alegre untaba el Poncho Negro (marca que desconocíamos) en su tostada.
Eso sería el comienzo de una seguidilla de productos argentinos que fuimos encontrando a lo largo del viaje. Se le sumaron los caramelos Butter Toffees, los amados Bon o Bon (negro, blanco y ¡suave!), las galletitas Surtido Bagley y hasta los históricos caramelos Viena de Arcor que encontramos entre las ofrendas de un templo, entre otros.
Lo más curioso es que no solo los vimos en el famoso Department Store, que es el supermercado más grande y «top» de Ulán Bator, sino que los encontramos hasta en diminutos almacenes de pueblo donde eran uno de los pocos productos que tenían.

Curiosidades de Mongolia: Dulce de leche en el super de Ulán Bator

Qué antigüedad estos caramelos, pero sirven de ofrenda en Mongolia
¡Un arcoíris me recibe!
¿A quién no le gustan los arcoíris? Tal vez a los perros, que según dicen no pueden ver todos los colores. Pero estamos seguros que a vos sí te gustan sin importar lo que piense tu mascota.
Por más que llueva y las nubes cubran el cielo, tu entrada a Mongolia llegando desde China va a estar llena de colores. Este arcoíris eterno no es un fenómeno natural, ni tampoco tiene una fuente de oro al final, pero igualmente le alcanza para ganarse nuestro premio al paso fronterizo más alegre, simpático y creativo que hayamos cruzado.
Información práctica sobre esta y otras fronteras de Mongolia en: Visa, fronteras y requisitos de entrada para viajar a Mongolia.

Paso fronterizo China-Mongolia: el más alegre que hayamos cruzado
Si te quedaste con ganas de más, la seguimos en este episodio del podcast «Viaje al Planeta Tierra»:
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