Itinerario de nuestro viaje por Camboya

Última actualización: 17/09/26

Sea porque Google te lo dejó servido, o porque nos conocés desde hace rato, si pensás viajar a Camboya llegaste al lugar donde querías estar.

En este posteo te vamos a hablar de mochilero a mochilero, contándote paso a paso cómo fue el itinerario de nuestro viaje por Camboya. Cada uno de los alojamientos donde nos quedamos, consejos para ahorrar, los lugares que te recomendamos visitar, y los que no tanto. Para imprimirlo y mancharlo con salpicaduras de amok.

¡¿Cómo que todavía no sabés lo que es el amok?! ¡Uuuuuy, mejor ponete a leer…!

Fecha del viaje: 8 de Enero al 7 de Febrero de 2014
Nuestro lugar preferido: Koh Rong
Una comida/bebida: Amok
Cambio: alrededor de USD 1 = R 4.000. El Riel (R) sólo se utiliza para transacciones menores. Para todo lo demás, se usan dólares. (Ver cambio del día en xe.com).
Información útil: Guía para empezar a planear tu viaje por Camboya
                               Visas y vacunas para viajar a Camboya
                               Presupuesto mochilero para viajar a Camboya

Pasá el mouse por los números del mapa para ver el destino.

Toda la información de este artículo está basada en nuestra propia experiencia, sobre las cosas que vimos, vivimos y sentimos. La opinión de cada uno de los lugares es totalmente personal.

Itinerario para viajar a Camboya

Stung Treng

Viniendo de Laos, Stung Treng es el primer pueblo de considerable tamaño que vas a pasar. La mayoría sigue directo hacia Kratie, Phnom Penh o Siem Reap, pero si pensás parar hay buen alojamiento y el mercado es una gran introducción al nuevo país que acabás de llegar.

Nosotros pasamos una noche para recargar energías del viaje a dedo desde Don Det (Laos) y salir temprano al día siguiente hacia el templo Preah Vihear. Nos esperaba una ruta muy poco transitada y había que salir con tiempo.

Si ya estuviste viajando por Camboya y estás yendo para Laos, tal vez no tenga mucho sentido parar en Stung Treng.

Tips viajeros

♦ El barco de vehículos y pasajeros que cruza el Mekong cuesta R 1500. Hasta que el nuevo puente no esté terminado, es la única manera de llegar a la ruta 64, que te lleva al desvío para Preah Vihear y sigue hasta Siem Reap.

♦ Ponika’s Place es el bar/restaurante donde se juntan los viajeros. No esperes la gran movida del verano, pero si necesitás compañía o ayuda para planificar el viaje, podés venir acá. Está a la vuelta de Riverside Guesthouse.
El otro lugar popular es el restaurante de Riverside Guesthouse.

♦ Frente a Ponika’s hay una panadería bastante buena y barata, ideal para comprar desayuno.

Alojamiento

Riverside Guesthouse fue la primera que entramos, nos gustó y nos quedamos. La habitación doble con baño (agua fría) y wi-fi nos costó USD 6. Son grandes y limpias. Está ubicado frente al río Tonlé San, casi a la altura del muelle donde salen los barcos que cruzan el río. También tuvimos buenas referencias de Ly Hour Guesthouse.

Izq.: Mercado de Stung Treng. Der.: Riverside Guesthouse.

Izq.: Mercado de Stung Treng.
Der.: Riverside Guesthouse.

Srah Emm (Templo Preah Vihear)

Con tantos templos de la Era jemer desparramados por el país, puede que Preah Vihear no sea el más espectacular que vayas a ver, pero sí el más controversial. Hace décadas que Tailandia y Camboya están en disputa por este templo fronterizo.

El último conflicto armado fue en el 2011, dejando varios muertos, pero en este último tiempo la situación se relajó bastante y es seguro visitarlo. Igualmente, hay militares por todo el camino y todavía quedan muchos explosivos sin detonar.

Desde Srah Emm hasta la cima se ven bases militares. Pero hasta estos, que generalmente están en su papel de serios para imponer autoridad, sonríen y saludan.

El atractivo para nosotros fue haber llegado y estar en el lugar del conflicto, no la estructura en sí. Los militares armados, las barracas, la base militar de Tailandia en la montaña de enfrente con la bandera flameando, los carteles que resaltan el orgullo patriótico… eso era Preah Vihear para nosotros desde que lo planeamos y por eso queríamos venir. Pero después del primer templo, caminamos hasta unas escaleras y al subir… otro templo, más grande y en mejor estado que el primero. Otro camino, otras escaleras y ¡otro templo todavía más grande! Al llegar a la cima, nos encontramos con las ruinas de un templo más chico y espectaculares vistas del valle.

Del lado que hoy pertenece a Tailandia está la casa donde vivió Pol Pot sus últimos años. ¡Si se enterara!

Por el efecto sorpresa que nos causó, por su maravillosa ubicación en lo alto de una montaña y por su importancia en el orgullo nacionalista de los dos lados, Preah Vihear entró en la lista de nominados a Nuestros 10 lugares preferidos del Sudeste Asiático.

Tips viajeros

♦ Srah Emm es como aparece en Google maps, y lo escribimos así para que puedas encontrarlo, pero en las señales de la ruta está escrito como Sra’ Em.

♦ El mercado es uno de los más sucios que vimos, pero los jugos de caña de azúcar y naranja por R 1000 son excelentes.

♦ No te sorprendas si vas a uno de los restaurantes de la ruta a la noche y te atiende una chica en escote y minifalda. La mayoría, además de servir comida, también satisfacen otra necesidad. Y… con tantos militares lejos de casa ¡¿qué querés?!

♦ A Srah Emm llegamos a dedo desde Stung Teng. Son 215 km por una ruta en su mayor parte de tierra y en mal estado. La buena noticia es que la están pavimentando.

Desde el pequeño puerto que está frente a Riverside Guesthouse, en Stung Treng, tomamos el bote de pasajeros para cruzar el río y llegar a la ruta 64. Hasta Tbaeng Meanchey (140 km aprox. Desde Stung Treng) vimos pasar muy pocos vehículos particulares. Tuvimos suerte de que el primero que frenamos iba hasta ahí, porque los otros autos que vimos pasar eran todos de transporte privado. Desde ahí fue mucho más fácil y para el mediodía ya habíamos llegado a Srah Emm.

Desde Siem Reap, en cambio, son 210 km de ruta totalmente pavimentada.

Templo Preah Vihear

♦ Actualmente sólo se puede acceder a Preah Vihear desde Camboya, y no desde Tailandia como antes. Incluso los tailandeses tienen prohibido el ingreso.

♦ Ir a dedo desde Srah Emm es muy fácil. A la mañana pasan varias camionetas de turistas que no van a tener problema en llevarte.

♦ Las motos desde Srah Emm hasta la base de la montaña cuestan USD 10. Desde ahí podés caminar la empinada subida hasta la cima o pagar USD 5 por una moto. Si, como nosotros, llegás a dedo en una camioneta de turistas, si tienen lugar posiblemente también te ofrezcan ir con ellos hasta la cima en una de las pick-ups.

♦ Cuando fuimos nosotros la entrada era gratis, pero desde Julio del 2015 que cuesta USD 10. Llevá pasaporte porque tenés que registrarte antes de entrar.

Alojamiento

La mayoría de los viajeros se queda en Sok San Guesthouse. Habitación doble con baño, TV, wi-fi y suponemos que aire acondicionado (no nos dieron el control pero tampoco lo pedimos porque no hacía calor) por USD 7. Por un dólar más tienen habitaciones un poco más lindas, pero la de 7 nos pareció suficiente. Está a 800 mts del mercado, tomando la ruta de la izquierda si venís desde Siem Reap o Stung Treng.

Los locales nos mandaban al Preah Vihear Boutique Hotel, solo válido si estás buscando lujo asiático a precios razonables.

En la esquina del mercado (camino a Sok San Guesthouse) hay un hotel que tiene habitaciones dobles por USD 5, pero sin wi-fi y con baño compartido.

El pueblo que estaba en la base del templo, donde había alojamiento, quedó destruido después del último enfrentamiento armado y ya no existe más.

Itinerario viajar a Camboya - Templo Preah Vihear

Recorriendo el complejo de Preah Vihear

Itinerario viajar a Camboya - Preah Vihear

Izq.: Que quede claro a quién pertenece Preah Vihear.
Der.: Una de las trincheras que rodea al templo… por las dudas

Siem Reap

Siendo la ciudad de acceso a los Templos de Angkor, Siem Reap es una de las que más turistas ve pasar en todo el Sudeste Asiático. La mayoría la toma como un lugar donde hacer base por un par de días mientras dura su paseo por los templos, con todas las comodidades (para nosotros excesivas) que la demanda del turista trae. Así es que Pub St y las calles orientadas a los turistas explotan de gente a la noche, pero están relativamente tranquilas durante el día.

Por un lado Siem Reap tiene todo lo que no podés encontrar en otros lugares de Camboya, como buenas heladerías, bares con cerveza baratísima, variedad de comida, supermercados donde podés mirar y comprar lo que quieras sin regatear los precios, y todo lo que se asocia a los “occidentales”. Pero por otro lado, la plata del turismo también trae consecuencias como vendedores agresivos, nenes usados para mendigar por redes organizadas y tuk-tukeros de los más insistentes de todo el Sudeste Asiático.

Lo que vayas a ver en Siem Reap es una excepción que nada tiene que ver con la realidad del resto del país y que sólo se repite, aunque en menor medida, en Sihanoukville. Por eso, muchos de los que sólo viajan por estas dos ciudades y Phnom Penh, se llevan la imagen de un país pobre en el que el turista es visto como una billetera con pies de la que todos quieren llevarse su parte.

Si podés viajar más por Camboya vas a ver que Siem Reap es el reflejo de un fenómeno, pero no la totalidad de la película.

Después de una ajustadísima encuesta en la que ustedes votaron, Siem Reap quedó entre Sus 10 lugares preferidos del Sudeste Asiático (elegido por los marcopólicos).

Tips viajeros

♦ Si querés tener una buena introducción local a la ciudad, no dejes de hacer alguno/s de los free tours. Reservá desde el link para asegurarte un lugar.

♦ Pub Street es lo más parecido a Khao San Rd. que vimos desde Bangkok, aunque con más opciones para turistas con plata. Además de la incontable cantidad de bares y restaurantes, hay un Night Market, con más bares claro, y el Old Market, que además de los clásicos suvenires y ropa para turistas tiene una sección de pescado, carne y vegetales donde compran los locales. A pesar de tener la manzana rodeada, todavía resiste a la modernización.
Pub St. no es una sola calle, sino una zona que se fue expandiendo alrededor de esta.

♦ El amok es el plato estrella de la comida camboyana, aunque los camboyanos muy raramente lo coman. Eso, si sabés dónde probarlo. Hay demasiados restaurantes en la zona turística que sirven versiones desabridas, que te van a dejar desilusionado. Nosotros lo probamos por primera vez en el 2009 y quedamos fascinados. Desde ese día que para nosotros Siem Reap pasó a ser sinónimo de amok.

Esta vez volvimos con altísimas expectativas de revivir ese sabor único, pero el reencuentro fue un fracaso a gran escala. No encontramos el lugar donde lo habíamos probado aquella vez y fuimos a un restaurante X cerca de Pub Street, de esos que con tu plato te incluyen una cerveza y arroz. Fiasco total.

Después de una ardua búsqueda en internet encontramos aquél lugar mágico. Lo más cómico es que estaba en la misma cuadra de Mom’s Guesthouse, donde nos estábamos alojando, y aunque pasamos varias veces, ninguna lo habíamos visto.

Este bendito lugar se llama Star Rise, es un restaurante familiar muy simple con paredes amarillas firmadas por otros viajeros (estaba la nuestra hasta que pintaron, así que si te gusta el amok como a tantos otros viajeros, ¡dejá un saludo de nuestra parte y mandanos la foto!).

El amok y los currys, en preferencia de pescado o vegetarianos, tienen una cremosidad paradisíaca, como pocos que hayamos probado (palmo a palmo con los que hacemos nosotros). Eso sí, paciencia porque el servicio es lento ya que hacen todo en el momento.

Actualización: con el más profundo dolor, tenemos que informar que el querido Star Rise, quien alegrara a generaciones de marcopólicos durante los últimos años, fue demolido para que en su lugar construyeran un edificio que pasará desapercibido por todos. Es sin dudas una de las pérdidas más grandes para todos los que amamos estas pequeñas joyas, pero les pedimos un gran favor: si alguien se entera de que Star Rise reencarnó en otro lugar de Siem Reap, por favor avise. R.I.P

El amok está en el exclusivo ranking de Nuestros 10 platos preferidos del Sudeste Asiático.

♦ The Blue Pumpkin es una cadena de cafetería/panadería/heladería/restaurante que tiene varias sucursales en Siem Reap. Generalmente no le damos chances a este tipo de lugares frecuentados por expats, turistas y locales de clase alta, pero una vez que probamos los helados terminamos volviendo todas las noches. No serán helados clase mundial, pero sí de los mejores que probamos en Asia y Oceanía.

♦ Salí de la burbuja turística y visitá un lugar bien camboyano: el Mercado Central. Si Siem Reap es el único lugar de Camboya en el que vas a estar, entonces es una experiencia que no te podés perder.
Afuera están los productos frescos, entre medio de basura, moscas y polvo. El olor es bastante asqueroso particular. Adentro se puede respirar un poco mejor. Hay joyerías, salones de belleza que siempre están llenos (las que atienden tienen la cara ridículamente pintada de blanco como sinónimo de belleza), ropa, zapatos y almacenes.

♦ Para visitar los Templos de Angkor no te pierdas Siguiendo una mariposa: Guía para visitar los Templos de Angkor.

♦ Nosotros recomendamos recorrer los Templos de Angkor en bicicleta, pero si no tenés tiempo o ganas de pedalear y preferís ir en tuk-tuk, un conductor-guía que habla español y de quien escuchamos muy buenos comentarios es Vannak Orn.

Alojamiento

Nosotros nos quedamos en Mom’s Guesthouse (habitación doble con baño, wi-fi, A/A, heladera, TV, desayuno y pileta: USD 25) y Damnak Riverside Villa (habitación doble con baño, wi-fi, A/A, desayuno y pileta: USD 25). En ambos nos invitaron a quedarnos al conocer nuestro Proyecto. Si tuviéramos que elegir uno nos quedaríamos sin dudas con el primero.

Si estás con un presupuesto mochilero, el alojamiento barato está en el pasaje que corta a Wat Bo Rd., a la vuelta de New Apsara Market, un supermercado grande en la esquina.

Recomendación de Maria (Abril 2016): tenemos que recomendar Helen Guesthouse, en la calle 20, muy cerca del Star Rise. Habitación doble con baño privado por 6 dólares (5 por quedarnos 4 noches), wifi, agua caliente, la propietaria super super maja, y el hostal más limpio y reluciente del Sudeste Asiático (al menos por ese precio!). No está en pleno centro lo que se agradece si quereis un poco de tranquilidad.

Recomendación de Francisca y Francisco (Enero 2015): se quedaron en el Green Day Angkor Guesthouse, en 18 Wat Bo. La habitación doble está USD 8 con baño privado, wi-fi y ventilador. ¡Encima a 1 cuadra de Star Rise!

Si querés reservar antes de llegar, en booking.com vas a encontrar muchas más opciones.

Itinerario viajar a Camboya: Siem Reap

Izq. a der.: ¡Mmmmm, amok!
Star Rise Restaurant, el recomendado por Marcando el Polo.
El sol cae y las luces se prenden en Pub St.
¡Fish massage para todos!

Amanecer en Angkor Wat, Camboya

Amanece en Angkor Wat

Battambang

La primer impresión que tuvimos al caminar un poco por Battambang fue la de “Pffff, otra ciudad más que las guías recomiendan por la arquitectura colonial pero termina siendo un fiasco. ¡Ahora sí que nunca más les hacemos caso!”. La impresión con la que nos fuimos no cambió radicalmente, pero después de unos días de caminata por la costanera y bicicleteada por los alrededores, terminó siendo bastante distinta.

Es verdad que sacando las cinco o seis cuadras con edificios de la época colonial y el parque del otro lado del río, el resto de la ciudad es sucia, polvorienta y con tránsito molesto, pero eso no es muy distinto a otras ciudades del país. Al menos Battambang tiene esas cinco o seis cuadras, y el alojamiento baratísimo es otro plus.

En nuestra opinión personal, creemos que Battambang es un buen lugar si querés conocer una ciudad no tan turística como Phnom Penh, Siem Reap o Sihanoukville. No lo tomes como un lugar donde ver atractivos porque seguramente te va a decepcionar, sino más bien como uno donde pasear por el Psar Nath (mercado central) o sentarse en el parque a ver qué hacen los vecinos a la tarde.

Tips viajeros

♦ La calle 1 (costanera) es la que más edificios coloniales tiene, pero las más fotogénicas son los pasajes 1 ½ y 2 ½, mucho más tranquilos y pintorescos. Acá es donde viven o tienen negocios los expats, y eso es clave en mantener la onda del lugar como calles “artísticas”.
KA Architecture, una organización extranjera que se especializa en tours de arquitectura, ofrece dos recorridos distintos descargables en PDF con mapas y descripción de cada uno de los lugares más emblemáticos del casco histórico de Battambang. La verdad que la iniciativa está muy buena, ya que es raro que este tipo de información turística profesional se de en estos países. Nosotros nos aburrimos muy rápido de seguir itinerarios marcados al pie de la letra, pero es una buena idea tenerlos para leer un poco de la historia de los lugares que estás viendo.
Podés bajarlos entrando en este link.

♦ Las bicicletas para alquilar están USD 2 en todos lados, pero aparentemente el negocio venía tranquilo y nos la dejaron a USD 1,50 en “The Battambang Bikes”, Street 2 ½ . Lo vas a reconocer porque tiene una bicicleta colgando en la fachada.

♦ Todas las tardes, en el parque al otro lado del río, un profesor de gimnasia pone música para dar clases de baile y aeróbic. Se suma mucha gente, casi todas señoras mayores. Al estilo de los parques chinos pero bastante más dinámicos, aunque las caras de que no lo están disfrutando son las mismas.

♦ Una famosa “turistada” de Battambang es el Bamboo train, una plataforma de bambú y madera sobre cuatro ruedas con un pequeño motor. El “tren” sólo funciona como paseo para turistas y no es usado usualmente por los locales. Cuando se cruza con un trencito que viene, el que tiene menos pasajeros es desmontado para dejar pasar al otro. Nosotros no hicimos el viaje porque nos pareció una pavada total; te cobran USD 5 por un recorrido de 1 hora que va hasta una estación y vuelve al mismo punto. Lo mejor fue el viaje de 7 km en bicicleta desde el centro hasta la estación de salida.

♦ Bat Cave: a 12 km del centro, es una cueva de donde todas las tardes, alrededor de las 5:45 PM, salen miles de murciélagos en busca de comida.
Es un fenómeno para no perderse. Nosotros habíamos visto algo similar en Gunung Mulu, Malasia, por lo que no fue tan especial, pero de haber sido la primera vez nos hubiese encantado. Lo mejor es estar un rato en la boca de la cueva y otro en la entrada al templo que da a la ruta para ver los dibujos que forman los murciélagos en el cielo, regalándote un atardecer muy especial.
Se puede ir en bici pero sólo si tenés buenas luces, no como nosotros. Fuimos sin problemas, el terreno es plano y la ruta está en buen estado, pero la vuelta fue un sufrimiento porque no se ve nada. Por suerte nos vieron dos turistas más y se pusieron atrás nuestro con sus luces.

♦ Nuestro lugar preferido para desayunar, y de muchos locales, es el Vegetarian Foods Restaurant, un simple restaurante familiar, obviamente vegetariano. Lo mejor son los currys y la “sweet beef soup”, que aunque no lo creas no tiene carne, sino “carne falsa” hecha con proteínas vegetales. Si este tipo de desayunos asiáticos son muy pesados para vos, podés ir para el almuerzo, pero no vayas muy tarde porque no le va a quedar nada.
Otra especialidad son las empanadas dulces. Las de huevo (pasta de huevo y azúcar) están muy buenas. La leche de soja es ideal para acompañar la comida, aunque si la pedís caliente te la traen tibia, así que mejor pedirla fría.
En cambio, el “rice and meat set” y el sandwich de carne con pickles dejan bastante que desear.
Cierra cuando le queda poca comida, así que no lo cuentes para la cena. Está sobre la Street 102, casi llegando a la Ruta 5.

♦ Para cenar hay un mercado nocturno muy bueno frente al Correo. Hay muchos puestos con platos muy baratos. La mitad de estos son de una misma familia, se llaman 999.

♦ Si después de Camboya pensás seguir tu viaje rumbo a Vietnam, aprovechá para sacar la visa en el Consulado de Vietnam que está en la ciudad. Nosotros hicimos el trámite en esta oficina y fue muy rápido, con personal sorprendentemente amable. Aplicamos un viernes a la mañana y para no hacernos esperar hasta el lunes nos la dieron esa misma tarde. Ni siquiera tuvimos que darle fotos, la imprimieron del pasaporte. Además nos dieron un muy buen mapa de todo Vietnam, ideal para viajar a dedo.
La visa de turista por 30 días cuesta USD 60. Más información en Visas y vacunas para viajar a Vietnam.

Alojamiento

La primera noche nos quedamos en Paris Hotel, que aunque el nombre suene de hotel lujoso, nada más lejos de la realidad. Bueno, por suerte, porque por USD 6 tienen habitaciones dobles con baño (agua fría), TV, wi-fi y heladera. Está en la esquina de Chhaya Hotel, en Street 3.

Pero la buena relación precio-calidad de Paris Hotel se ve opacada por la bonanza de Tomato Guesthouse. En esta nos quedamos en una habitación doble con baño, wi-fi y balcón a la calle por solo USD 3. Si estás viajando solo podés ir al dormi que cuesta ¡USD 1,50! Baratísimo, limpio y bien ubicado. De los mejores lugares que nos quedamos en todo el Sudeste Asiático, aunque los dueños no pinchan ni cortan. La guesthouse sólo tiene 3 habitaciones y un dormi con 4 camas, por lo que se llena muy rápido.

Otro lugar popular entre los mochileros, en realidad entre los mochileros que no consiguieron pieza en Tomato, es Chhaya Hotel. Tiene habitaciones dobles por USD 5, pero con baño compartido e internet sólo funciona en la recepción. También tiene dormi. Está sobre Street 3.

En este link vas a encontrar todas las opciones de alojamiento en Battambang.

Itinerario viajar a Camboya: Battambang

Izq. a der.: Habitación doble en Tomato Guesthouse.
Nuestro preferido: Vegetarian Foods Restaurant 🙂
Murciélagos pintando el cielo de Battambang.
Street 2 1/2 y su carisma.

Itinerario viajar a Camboya: Battambang 2

Izq. a der.: Buffet callejero.
Los monjes salen de paseo al atardecer.
La rotonda con la estatua de Vishnu es el símbolo de Battambang.
¡Poderosa la motito!

Oudong

Oudong es uno de esos pueblos que se forman al costado de una ruta transitada: polvoriento, ruidoso, sucio y con los vehículos pasándote a centímetros. Un lugar de tránsito, que nadie se preocupa por embellecer ni hacerlo más habitable.

Nosotros paramos porque desde acá hay un desvío a Sihanoukville sin tener que entrar en Phnom Penh, y como la distancia entre Battambang, nuestro destino anterior, y Sihanoukville es muy grande para hacerla en un solo día a dedo, teníamos que elegir algún lugar donde pasar una noche.

Oudong, a mitad de camino y con una famosa colina con varios templos, fue el elegido, pero de no haber sido por esta situación seguramente no hubiésemos frenado. Al elegir esta manera de viajar, llegamos a lugares que de otra manera ni siquiera hubiésemos escuchado nombrar.

Tips viajeros

♦ Oudong es relativamente popular entre los camboyanos por Phnom Udong, una famosa colina donde hay varios templos venerados. Al estar a sólo 7 kilómetros sería ideal para ir en bicicleta, pero en ninguna de las dos bicicleterías del pueblo tienen para alquilar. Le propusimos que nos alquilaran alguna de las usadas que tenían, pero como es típico por estos pagos, las nuevas ideas no suelen ser aceptadas. Todo se copia, poco se crea. En la más grande de las dos, con la ayuda de un camboyano con algunas luces más, terminaron aceptando nuestro ridículo pedido, pero los más ridículos fueron ellos al pedirnos ¡USD 10! “pero sólo por unas horas”, nos dijo el dueño.

Terminamos yendo con un motoquero que no paró de ofrecerse a llevarnos desde que nos vio llegar al pueblo. Nos cobró USD 4 ida y vuelta. La entrada es gratis.

Hay que subir una escalera donde hay varios monos (no lleves nada colgando porque te lo van querer sacar). Lo mejor son las vistas desde el primer templo, donde hay una terraza y dos enormes banderas, una de Camboya y otra budista. El primer templo es moderno y supuestamente protege una pestaña de Buda; se ve que no encontraron ningún diente ni pelo para traer. Hay carteles que dicen que tenés que sacarte el calzado, pero sólo las vendedoras estaban descalzas. La mayoría los tenía puestos y, viendo la mugre del piso, nosotros también seguimos a los fieles irrespetuosos.

Parece que todo termina en este templo, pero caminando por la cima de las dos colinas hay otros más. Algunos antiguos y otros son casuchas de cemento y techo de chapa con una imagen de Buda en el interior.

El atardecer es la hora justa para visitarla, donde el sol ya no muy fuerte ilumina de dorado todo el valle con sus templos.

Antes de subir las escaleras hay un homenaje a las víctimas de los jemeres rojos, parecido al de los Killing Fields de Phnom Penh, con huesos encontrados en la zona y dibujos de las torturas, pero no pudimos encontrarlo. Le preguntamos al motoquero por “Khmer Rouge”, pero no entendió. Llamó por teléfono a un amigo para que se lo preguntáramos a él, pero no hubo caso, y tampoco quisimos ser más explícitos para hacernos entender.

Nos parece que no es un lugar tan interesante como para venir desde Phnom Penh (40 km), ni tampoco parar especialmente para ver estos templos. Tiene sentido si tenés tu propio vehículo y tenés tiempo, o si estás viajando a dedo y querés evitar la capital.

Alojamiento

Chan Chaog Guesthouse: USD 6 habitación doble con baño, wi-fi y TV. Sobre la Ruta 5.

Itinerario viajar a Camboya: Oudong

Templos y vistas desde la cima de Phnom Oudong

Sihanoukville

Ya sabemos que el principal motivo por el que estás en Camboya es para visitar los Templos de Angkor, pero pará, no te vayas todavía, que también hay playas.

La verdad es que no esperábamos mucho de Sihanoukville. Nos habían dicho que las playas estaban sucias y plagadas de gente y que por lo único que valía la pena venir era para ir a Koh Rong, una isla cercana. Justamente ése era el plan, pasar una noche en Sihanoukville para al otro día tomar el barco a Koh Rong.

Las dos primeras playas que vimos, Ochheuteal y Serendipity, confirmaron en parte lo que esperábamos. No había basura, pero sí muchísima gente, vendedores, nenes a los que mandan a pedirle plata a los turistas (y a sacarle cuando se distraen) y reposeras de bares ocupando todo el lugar. Pero caminando un poco más llegamos a Sokha Beach y… “opa, ¡esta playa está bárbara!” Con alojamiento, comida barata y una playa como ésta, nos terminamos quedando cuatro días.

Sacando la playa, la ciudad es conveniente, pero para nada agradable. Bueno, tampoco nos pongamos tan pretenciosos que no vinimos a buscar arquitectura colonial.

Tips viajeros

♦ La playa del centro (Ochheuteal Beach) está siempre llena de gente, vendedores, restaurantes de mariscos y reposeras de los bares. Fuimos una vez para verla pero no nos gustó.

Serendipity Beach es un poco menos caótica que la playa del centro, pero igual hay demasiada gente.

Victory Beach es muy tranquila, pero nada tan especial como para hacerte milanesa en la arena al grito de “¡¡¡¡Livin’ la vida loca!!!!”.

Sokha beach se lleva todos los premios. Es muy amplia, el agua es cristalina, está limpia y sorprendentemente hay muy poca gente. La playa pertenece a Sokha Beach Resort, un complejo gigante apuntado a grupos de chinos, que un poco por necesidad logística, pero principalmente por gustos megalómanos, prefieren que todo sea lo más grande posible. El terreno que ocupa el resort parece ser exageradamente grande y, a pesar de que está en pleno funcionamiento, da la sensación de estar quedando abandonado. Caminando por el parque lo podemos imaginar en unos años con todo el pasto crecido, vidrios rotos y vacas pastando. Como la playa es amplia y los chinos tienen fobia a broncearse, vas a encontrar un buen lugar durante el día para relajarte.
En algunos lugares leímos que hay que pagar para entrar a Sokha Beach, pero nosotros fuimos tres veces y nunca se nos acercó nadie.

♦ ¿Pensabas que no podía haber personas más pesadas que los tuk-tukeros de Siem Reap? Ya vas a ver cuando pises Sihanoukville. ¡Están por todos lados… Salen de abajo de las baldosas! Por más que le digas que no a uno, el que está al lado igual te va a preguntar “Hello, tuk-tuk?”. Y después te va a gritar uno que está en frente, y otro que pasa.

♦ Recomendación de Marion y Fede: encontramos nuestro pequeño paraíso en Koh Ta Kiev, una hermosa isla chica y casi salvaje todavía. Esta ubicada a 1 hora de bote desde Otres beach, cerca de Sihanoukville (USD 10 ida y vuelta).

En la isla hay 6 lugares donde hospedarse, y todos hacen comida. Nosotros nos quedamos una primera noche en una “treehouse” de Ten 103, que nos salio USD 20. Después nos mudamos a Crusoe Camping Island, del otro lado de la playa principal (Long beach) donde alquilamos una carpa por USD 10 la noche. El lugar esta re lindo y mucho mas tranquilo que el ámbito fiestero gringo de Ten 103. Si quieren ir directo ahí (se lo recomiendo), pueden tomar el bote de Crusoe que sale todos los días a las 11.30 desde Otres 1, en frente de “La Terrasse” o de “Mien Mien”.

Para comer, les recomiendo el lugar que queda en el medio de Long beach, Nak’s shack, que tiene buena comida y buenísima onda, y esta un poco menos caro que los otros (platos entre USD 3 y 5). Si no, la comida de Crusoe island esta muy rica también (platos entre USD 4 y 6, desayunos a 3).

Vayan a la parte norte de la isla, pasando Crusoe que es justo donde la isla da la vuelta, y luego de un rato se toparan con una rocas bastante grandes. Ahí es increíble para a nadar entre los corales y hacer snorkeling. Y si tienen ganas de caminar, pueden ir hasta el pueblo de pescadores en la otra punta: es una hora y media de caminata en total y el camino esta muy bien señalizado.

Fotos y relato haciendo click acá.

Alojamiento

Hay tres zonas con alojamiento barato en Sihanoukville: Serendipity, donde está la playa más popular; el centro (Ochheuteal Beach); y Victory Beach, en una colina a 4 kilómetros del centro.

Nosotros nos quedamos en Victory Beach porque es más chico y tranquilo que los otros dos, y en parte también porque conseguimos una pieza barata cuando todo estaba lleno, y de irnos a buscar a las otras zonas nos quedaríamos sin nada.

Si Serendipity es donde está la fiesta “backpacker”, Victory Beach es donde está la movida de los expats que encontraron una vida mucho más fácil y placentera, viejos en busca de prostitutas y rusos que se pasean en zunga con la típica cara inmutable que los caracteriza (imaginate a Putin bronceado con media cola al aire y te vas a hacer una idea). Prostitutas y hippies de la vieja guardia completan la escena. A la noche, la mitad de los bares se transforman en cabarets de medio pelo (tirando a pelado). Sí, la gente que frecuenta este lugar es muy particular; por momentos es un tanto desagradable, pero el resto del tiempo nos resultó divertido.
La guesthouse donde nos quedamos se llama Victory Beach Guesthouse (Habitación Doble con baño, wi-fi y TV por USD 6).

Serendipity tiene más vida nocturna, con más mochileros y menos Putin en zunga. Depende de lo que busques. Si querés estar tranquilo es mejor Victory, si no, te va a gustar más Serendipity.
El gran punto a favor de alojarse en Serendipity es que está cerca de Sokha Beach, lejos la mejor playa de Sihanoukville, y del muelle de donde salen varias compañías de botes a Koh Rong.

Nosotros no fuimos a Otres Beach, pero otros marcopólicos nos dijeron que la playa es hermosa y todo el lugar es muy tranquilo, aunque el alojamiento es más caro. Está a 5 kilómetros de Serendipity.

Todas las opciones de alojamiento de Sihanoukville las vas a encontrar en esta página.

Itinerario viajar a Camboya: Sihanoukville

Izq. a der.: Victory Beach Guesthouse.
Reposeras por toda la playa para ver el atardecer en Ochheuteal Beach.
Puerto para tomar botes a Koh Rong.
¡Llegó el hielo!

Koh Rong

¿Estás buscando algo “estilo islas de Tailandia”, pero menos explotado turísticamente? ¿Querés algo relativamente accesible, pero en el que no haya ambiente party-party? Si no te quedás con la primera impresión, Koh Rong puede darte lo que buscabas.

La primer imagen es triste: a pesar de ser una isla de poco más de mil habitantes, la basura te va a recibir como en cualquier otro lugar habitado de Camboya, esperando que se la lleva la corriente, un tifón o que se la trague la arena. Por suerte no son más que mil y la basura no llega a cubrir los 78 kilómetros cuadrados de la isla, aunque te va a sorprender qué tan lejos puede llegar. También te vas a encontrar con que el efecto Sihanoukville, de bares, borrachos y música fuerte a toda hora,  llegó hasta acá. Pero esperá, que lo mejor está esquivando todo esto…

Después de la bronca inicial, te vas a encontrar con el sueño de todo oficinista aburrido: una playa de 7 kilómetros de largo, con agua templada y cristalina, que al ser tan grande vas a sentir que sos el primero en descubrirla. Nosotros fuimos en temporada alta, pero igualmente nunca tuvimos a nadie cerca. No es que seamos ermitaños, ¡pero este tipo de lugares los querés para vos solo! Pero para eso vas a tener que caminar, alejándote de Koh Tui, el pueblo del muelle principal.

Encima este paraíso no se apaga cuando el sol se va a dormir. A la noche, el mar se ilumina mágicamente con cada movimiento que hagas, producto de la bioluminiscencia del plancton.

Por la magia de noche y de día, Koh Rong entró en la terna de Nuestros 10 lugares preferidos del Sudeste Asiático y a elección popular en Sus 10 lugares preferidos del Sudeste Asiático (elegidos por los marcopólicos)

Tips viajeros

♦ Cómo llegar de Sihanoukville a Koh Rong

Hay muchas agencias que ofrecen el transporte regular a Koh Rong, aparte de los servicios privados de los resorts que están en playas alejadas del centro.

El servicio regular lento tarda alrededor de 2 ½ hs y cuesta entre USD 10 y 20 ida y vuelta (la vuelta tiene fecha abierta), dependiendo la temporada. Hay dos salidas diarias y de eso depende lo que vayas a tener incluido.

Lo mejor es tomar el barco de la mañana, ya que incluye desayuno, un “almuerzo liviano” y parada en Koh Rong Sanloem para hacer snorkel (esta es otra isla más chica y menos turística que también tiene alojamiento, pero no la confundas con Koh Rong). Saliendo a la mañana vas a tener toda la tarde para aprovechar en la playa.

El barco de la tarde también cuesta USD 10 – 20, pero no incluye nada de lo anterior, y si vas en temporada alta es probable que cuando llegues a la isla las opciones de alojamiento más barato estén ocupadas.

También hay un servicio rápido que tarda 1 hora y cuesta entre USD 20 y 30 ida y vuelta.

La mayoría de los barcos salen desde el puerto que está cerca de Victory Beach. Con tu tícket también está incluido el transporte ida y vuelta desde el centro hasta el puerto. En temporada alta, algunos barcos también salen desde Serendipity Beach.

La mayoría de las agencias están en la zona de Serendipity Beach y en Ochheuteal. Preguntá en varias antes de comprar y asegurate que vaya a Koh Tui Village (también llamada Koh Touch o Koh Tuich), el centro de Koh Rong, si estás buscando alojamiento barato.

Algunas de las compañías que ofrecen el transporte a Koh Rong son: Happy Boat, Speed Ferry Cambodia, Island Speed Ferry, Princess y Fast Cat.

♦ Soksan Beach, la playa de 7 kilómetros, es la que estuviste imaginando. Incluso en temporada alta, cuando todo el alojamiento está lleno, vas a ser uno de los pocos disfrutándola.
Al final de la playa, viniendo desde Koh Tui, hay un asentamiento llamado Soksan, con un almacén donde también hacen platos simples como fried rice y fried noodles. A pesar de ser dos gatos locos, tristemente el pueblo está lleno de basura.
La playa también es conocida como «Long Beach».

♦ La bioluminiscencia del plancton es un fenómeno imperdible que se puede disfrutar todas las noches. Se aprecia mucho mejor en las playas más alejadas del centro, donde la luna y las estrellas son la única fuente de luz. Soksan Beach es un buen lugar al que podés llegar caminando para verlo.
Muy natural en los humanos, para poder divertirnos tenemos que molestar a otros. El plancton sólo se ilumina cuando se siente atacado. Un pequeño movimiento de un gigante como vos es suficiente, no es necesario que te tires de bomba al agua para ponerlos en alerta.

Alojamiento

Koh Tui es el pueblo principal de la isla, y lo primero que vas a ver cuando llegues. Acá es donde está el alojamiento más barato, pero como te dijimos, si estás buscando un lugar para descansar, mejor que te alejes o te vas a llevar una decepción. Si no te molesta tanto el ambiente, podés usar Koh Tui únicamente para dormir, y durante el día comprar comida para llevar y pasarlo en otras playas.

A nosotros nos invitaron de Palm Beach Resort (USD 30 bungalow sin vista a la playa, baño de agua fría, no wi-fi, electricidad de 18 a 23 hs.). El lugar está en una playa privada y por eso el precio. Honestamente nos pareció caro para lo que ofrecen, y la playa tiene demasiada basura que trae la corriente. Todos los días fuimos hasta Soksan Beach, pero hay que caminar alrededor de 1:30 hs para llegar. Lo bueno es que el lugar realmente es tranquilo y a la noche no vas a escuchar ni un ruido. Pero por otro lado te limita a pagar el transporte en bote si querés ir a una playa mejor, o caminar bastante como nosotros, y la única opción que tenés para cenar es el restaurante de ellos, bastante más caro que lo que pagarías en el pueblo.

Nuestros amigos asturianos Ana y Zequi se quedaron en una guesthouse que está justo al lado de otra llamada Ty Ty Family Guesthouse, en Koh Tui. No tiene nombre, pero es de la misma familia. Cuando desembarques, caminá para la izquierda hasta el final y la vas a encontrar. Está cerca de un colegio.
La habitación doble (baño compartido) les costó USD 10. No tiene wi-fi pero agarra el de Ty Ty.

En Soksan, el pueblo al final de Soksan Beach, hay bungalows con baño privado y balcón con vista al mar (mejor dicho, sobre el mar -ver foto de abajo-), por USD 20/25 (temporada alta) como Angkor Chom y Sok San Beach Bungalows.
El bote regular desde Sihanoukville no llega a esta playa, para eso vas a tener que tomar el FastCat Speed Boat que sale todos los días desde el puerto de Serendipity Beach.

Recomendación de Maria (Abril 2016): la mayoría de hostales ahora ofrecen habitación doble a 10 dólares, y es cierto que el ambiente en el muelle es bastante fiestero, y lo más alejado del muelle está todo lleno de nuevas construcciones con lo que o hay ruido de día o hay ruido de noche.
Una opción para los que quieran estar tranquilos es quedarse en Nature Beach, 5 dólares la carpa, lo más tranquilo y barato de la isla (también tienen carpas elevadas por 10 dólares y bungalows por 30 o 40). Está alejada del muelle, 1 hora y poco andando, pero ponen dos botes GRATUITOS al día (a las 11 y a las 5 del muelle al hostal y a las 9 y a las 3 del hostal al muelle). El único inconveniente es que la comida es muy básica y algo cara, pero con el bote pues desayunas o comes en el pueblo o compras take away… vaya, que uno se apaña. Tienen un barcito animado por la noche (sin excesos) y los baños están siempre muy limpios.

Recomendación de Julia (Junio 2016): El lugar se llama Dina’s Guesthouse y el precio es USD 6 por noche: ¡De lo más barato que vimos en la isla! Está en Koh Tui Village.

Si querés llegar a Koh Rong con algo ya reservado, en Booking vas a encontrar todas las opciones.

Itinerario viajar a Camboya - Koh Rong

Ey, playas de Tailandia… ¡esto es para ustedes!

Kep

Kep nos dio la sensación de ser un pueblo fantasma, o la respuesta a la duda que siempre tuvimos de chicos de cómo serían los destinos costeros (de Buenos Aires) fuera de temporada. Anchas avenidas sin autos, negocios cerrados, parques vacíos y enormes edificios gubernamentales sin signos de movimiento.

Lo más tétrico son las mansiones abandonadas. Hay muchas y muy grandes, de las que sólo queda la estructura comida por la vegetación. Las vacas pastan en lo que alguna vez fueron jardines. Estas mansiones, que pertenecían a la créme camboyana, quedaron vacías con el genocidio de los jemeres rojos. Hoy algunas están habitadas por okupas, pero la mayoría están desocupadas, aunque pertenecen a militares o empresarios locales que especulan con el precio de las propiedades para venderlas.

Todo el pueblo podría estar concentrado en una zona compacta, pero Kep se esparce por varios kilómetros sin un centro o una clara zona comercial aparte del Crab Market que se hace a la mañana temprano.

Tan distinto es este lugar al resto de Camboya que hasta empezamos a extrañar el caos de tránsito y el polvo. ¿Dónde están las motos que en cualquier momento nos atropellan? ¡Si hasta podemos caminar por el medio de una avenida de seis carriles sin que nos toquen bocina! Eso sí, de los “Hello, tuk-tuk?” no nos íbamos a salvar.

Tips viajeros

♦ La razón principal por la que la gente viene a Kep, en especial locales, es por el Crab Market (Mercado de Cangrejos). Para verlo en su salsa hay que ir bien temprano, alrededor de las 7 AM, que es cuando las vendedoras traen los cangrejos del mar. El mercado es chico, pero entretenido de ver cuando está en plena actividad. Si te gusta el cangrejo hay varios puestos donde te los cocinan y también restaurantes con platos más elaborados. El precio en los puestos es de entre USD 5 y 6 por kilo.

♦ Si tenés un día completo en Kep, después del mercado podés ir al Parque Nacional Kep. El parque es muy chico, pero tiene algunas caminatas y está muy bien mantenido. Obviamente no producto de políticas de protección locales, sino gracias a la “Squirrel Association”, una fundación francesa encargada del mantenimiento del lugar. Hay carteles por todos lados, bancos y miradores indicando lo que se ve a la distancia. Lo más curioso es que en los bancos está escrito cuánto falta para el próximo, por las dudas de que andes flojo de piernas. Hay una caminata de 8 km alrededor de la montaña y algunas más alternativas a miradores o santuarios, pero no esperes sentirte Tarzán en el medio de la selva porque son bastante periféricas.
La entrada cuesta USD 1, y el recorrido principal se puede hacer caminando o en bicicleta. Dentro del Parque hay una café de la Asociación con muy buenas vistas a la ciudad.

♦ Muchos turistas vienen a Kep tomándolo como un destino de playa, pero nada más errado. Al lado del Crab Market está la única playa. Ocupa unos 500 mts. que cuando fuimos nosotros estaban rellenando con arena para hacerla un poco más acorde al gusto de los falang. Nos imaginamos lo que pensarán los locales al ver a todos los blanquitos tirados al rayo del sol, semi desnudos, por horas. Yendo al agua, saliendo y volviéndose a acostar. Un extraño ritual que ellos miran desde la sombra, cubriéndose lo más que pueden para que la piel no se les oscurezca. Hasta a nosotros nos pareció gracioso y fuera de lugar ver cómo actuamos los falang.

♦ Kep es el lugar donde más incentivan a mantener limpio, una tarea ardua en Camboya, donde todo se tira en la calle. Hay carteles y tachos de basura donados por alguna empresa japonesa que dicen “give me garbage”. Al ser japoneses, los tachos tienen ojos grandes como si fuera un personaje de animé. Cuando paramos a sacar una foto vimos como un chico pasó en bicicleta por al lado del tacho y revoleó una vaso de plástico a la calle con entusiasmo. Sin educación los tachos no alcanzan, por más tiernos que sean.

♦ Además de los cangrejos, hay otros dos productos famosos en Kep: pimienta y sal.
Hay dos salares que podés visitar: uno está en el centro y otro más grande a 15 kilómetros. Aprovechando las bicicletas del hotel fuimos hasta Angkal, el salar más grande y alejado. La ruta está asfaltada, así que está bien para dar una paseo, pero la salina es un fiasco. Si vas esperando algo como una miniatura de Uyuni, o aunque sea de las Salinas Grandes de Jujuy, no lo vas a encontrar.

Alojamiento

Un lugar que recomiendan nuestros amigos Ana y Zequi, que a esta altura ya deberíamos pagarle por todos los aportes al blog, es Visal Sak Guesthouse. Está sobre la avenida que bordea la costa (33 A), un poco más de 1 kilómetro antes de llegar al Crab Market.

Frente a la playa también hay algunas guesthouses y restaurantes.

Podés ver todas las opciones de alojamiento en Kep entrando a Booking.

Itinerario viajar a Camboya: Kep

Izq. a der.: Mansión abandonada.
No todas las mansiones en Kep están abandonadas. Esta es la casa del algún político.
Parece que con carteles no alcanza para mantener limpio.
Pescadores con los últimos minutos de luz.

Itinerario viajar a Camboya: Crab Market, Kep

Acción en el Crab Market

Phnom Penh (Nom Pen)

“Phnom Penh, un día. Ves el museo del genocidio, los Killing Fields y listo. No hay nada más.”

Esto lo escuchamos bastante seguido. Para los que están en un viaje toco y me voy, Phnom Penh sólo vale la pena por estos dos lugares. Pero si estás en un viaje en el que podés tomarte un tiempo más para asimilar lo que está pasando, entonces un paso fugaz no va a ser suficiente.

Phnom Penh no es una ciudad cargada de atractivos claramente visibles, sino una que se disfruta más caminándola, entrando en los mercados o sentándote en un parque a ver cómo los nenes le dan de comer a los monos… ¡pero no dejes nada suelto porque estos monos de m…!

Nosotros ya habíamos estado en el 2009, pero quisimos volver para verla con otros ojos, menos pendientes de un itinerario y más de caminar sin rumbo. Así pudimos tomarnos el tiempo para conocer historias de los protagonistas de esta obra. Como la de un indio dueño de un restaurante que vio cómo de un día para el otro demolieron toda la zona turística en la que tenía el negocio y los clientes casi desaparecieron; pasar un día paseando con los jóvenes de la ínfima clase alta; ser invitados por una pareja de marcopólicos, Jose y Kai, a una cena en su casa con jamón ibérico de bellota, chorizo, lomo ahumado y otras delicias españolas; o ver desde adentro cómo celebraban el año nuevo chino los dueños de un hotel muy popular entre prostitutas, que además fue nuestro hostel.

El gran atractivo de Phnom Penh, para nosotros, se pudo dar por no tener planes fijos y dejar que el corazón de Camboya nos llevara a su ritmo. Justamente el atractivo relució por no buscar atractivos.

Tips viajeros

♦ En Phnom Penh hay varios tours gratuitos que te van a ayudar a entender mucho más sobre el pasado y presente de la capital camboyana, contada por locales. Asegurate tu lugar reservando desde el link.

♦ La historia moderna de Camboya es imposible de obviar. Informarte sobre lo que pasó durante el genocidio de los Jemeres Rojos es esencial para entender aunque sea lo mínimo e indispensable del país en el que estás. La antigua escuela Tuol Sleng, convertida en el centro de detención y tortura más importante del país durante los años del Gobierno Comunista, es hoy uno de los museos más impactantes del mundo. Te recomendamos que leas sobre lo que pasó en este lugar antes de visitarlo. Hay muchísima información disponible en internet y libros muy baratos que podés conseguir tanto en Camboya como en Tailandia. Nosotros leímos “First they killed my father”, “Voices from S-21” y “Brother Number One”. Los tres muy recomendables. (Cualquiera de estos libros podés conseguirlos en Book Depository con envío sin cargo a todo el mundo).

Entre la información que podés encontrar en internet, nosotros aportamos nuestra experiencia tras haber compartido un intenso viaje con una pareja de sobrevivientes del régimen que pasaron largos años de su infancia como esclavos. Podés leerlo en Cuando la ruta nos lleva a los callejones más oscuros de la historia.

La entrada al Museo S-21 cuesta USD 2 y muchos viajeros lo combinan con una visita a los Killing Fields, que están a 17 kilómetros. Éste fue el cementerio más grande, donde miles de “traidores del régimen” fueron asesinados y tirados a fosas comunes. Siguiendo las tradiciones corruptas de los gobiernos camboyanos, el lugar fue vendido a una empresa japonesa, para como bien dijeron los opositores, “hagan negocios con los huesos.” Entrada USD 6 (incluye audio-guía).

♦ La antigua y querida zona mochilera donde estaba el Lago Boeng Kak, ahora está destruida. Hace sólo unos años era algo así como la “Khao San Road de Phnom Penh”. Estaba llena de bares, restaurantes, agencias dudosas y casas de cambio mas dudosas todavía. Nunca fue una zona muy linda que digamos, pero tenía mucha vida.

Hoy es triste ver lo que quedó de este lugar. El lago fue vendido a una compañía coreana que lo rellenó para construir edificios y además compró toda la zona que lo rodeaba. Caminar por esos pasillos angostos es como estar en una ciudad de pos guerra. Casas demolidas, montañas de escombros y basura, gatos y perros vagabundeando y listas de precios pegadas en las paredes de alguna agencia que ya no está.

Todavía queda alguna que otra guesthouse, un restaurante y un pub (Lost and found). Entre polvo y escombros también resiste un restaurante indio que hace unos thalis vegetarianos muy buenos. El dueño es un sikh, como todos los de la religión, muy educado y amable. Con tristeza nos contó que esta pesadilla empezó hace 3 años y que el negocio se fue en picada. “Ahora ya nadie quiere venir por acá, son muy pocos los que se quedan. Ya no es seguro, el ambiente es muy feo. Los únicos extranjeros que vienen son los que buscan drogas.” Viendo algunos personajes que andaban dando vueltas nos quedó claro lo que decía.

♦ Si te gusta perderte en los mercados, el Old Market (Phsar Chas) es para vos. Puede ser chico, pero es un laberinto en el que vas a encontrar desde sapos y anguilas vivas hasta salones de belleza, cruzándote en el camino con vendedores de electrónica trucha, tarotistas o los clásicos puestitos humeantes de fideos cortos salteados.
El Central Market (Phsar Thmei) es atractivo por fuera, pero no tanto por dentro. El raro edificio circular es el más llamativo de la ciudad, pero al mercado le falta el carisma (y la mugre) del Old Market. Comprar algo es casi imposible si no te dejás estafar como el más pelele.

♦ El parque donde está el templo Wat Phnom sobre una pequeña colina es famoso por los monos que lo habitan. Si vas a ir, no lleves comida a la vista ni dejes nada desatendido porque en su ADN casi humano entra el carterismo.

♦ Recomendación viajera de Andrés: En el “Chinese Noodle Restaurant” se come bien y barato. Está en Preah Monivong Blvd., un par de cuadras más abajo de una parada de autobús llamada Sihanouk Bus Stop. Por $2 tendréis un plato de fideos (recomiendo el de marisco con algo de picante) y té gratis que te rellenan una y otra vez. Olvidad los fideos de bolsa que dan en todos los sitios baratos. Estos veréis como los hacen a mano en la puerta. Siempre está a reventar de locales (y algún farang que se ha perdido), incluso hay motos en la puerta esperando su takeaway.

♦ Recomendación viajera de parte de Buscando al unicornio: Recomiendo mucho los cines The Flicks. Por 3,5$ puedes ver todas las películas que hagan ese día en cualquiera de los tres cines. Ahora mismo estaban haciendo varias nominadas a los oscars de este año y siempre tienen películas relacionadas con Camboya y Vietnam. Puedes ver hasta 3 o 4 películas en un día, con aire acondicionado y con sofás.

Alojamiento

La primera vez que visitamos Phnom Penh nos quedamos en la zona del lago, lo que era una especie de meca mochilera. Como te contamos antes, esa zona quedó descartada, pero no muy lejos hay otras opciones baratas. Digamos que no es exactamente el lugar a donde llevarías a una chica que acabás de conocer, o a tu mamá si te viene a visitar, pero bueno, si querés ahorrarte unos dólares para seguir viajando, esto es de lo más barato.

El lugar donde nos quedamos se llama Lyly Guesthouse. La habitación doble nos costó USD 6 con baño y wi-fi, pero te seguimos advirtiendo, quedate sólo si no te importa que el hotel sea un… digamos… “hotel de alta rotatividad”, como dirían los brasileros.

Si esto no te molesta, entonces te contamos cómo llegar: en la esquina del enorme Hotel Phnom Penh (cerca de la estación de tren) doblá a la izquierda, en Street 86. Caminá hasta el último pasillo que está a mano derecha, antes de llegar a la entrada de la gran mezquita. Doblá a la derecha y vas a ver tres o cuatro guesthouses. No es que la zona sea peligrosa, nada más que el ambiente no es el más agradable, pero no está mal si lo vas a usar sólo para dormir.
Esta anécdota de cuando llegamos te va a servir para tener una idea más clara de cómo es el lugar:

Después de buscar por un rato largo la Street 86, donde Ana y Zequi nos dijeron que había una guesthouse barata, llegamos. En la misma cuadra hay tres guesthouses más, pero fuimos a Lyly, la que se habían quedado ellos. En la puerta había una mesa y bastante gente sentada festejando el año nuevo chino con mucha comida. Nos llamó la atención que la mitad eran chicas vestidas con minifaldas o vestidos ajustados, exageradamente maquilladas, con uñas y pestañas postizas. Una de ellas se levanta y nos pregunta “Room?” Cuando le decimos que sí, manda a un nene de unos 10 años, calculamos que era su hijo, a mostrarnos la pieza. Todo parecía normal, más sabiendo que nuestros amigos ya se habían quedado acá, así que dejamos las mochilas, le pagamos al padre y nos fuimos a caminar.

Cuando volvimos nos acostamos a descansar y nos encontramos con una sorpresa que había pasado desapercibida… ¡había un preservativo abierto en la cama! ¡Chuuuucha weón, la weá!, diría un chileno. Al menos estaba sin usar. Miro el tacho y veo que tenía basura, entre ella estaba el paquete del preservativo… marca OK. Evidentemente no habían limpiado lo de los clientes anteriores.

Con la imagen del preservativo rondando en mi cabeza, y otra producto de mi imaginación que incluía a una de las que estaba sentada afuera comiendo lechón revolcándose en la cama con un tuk-tukero, fui enojado a decirle al dueño.

– ¡Hay un preservativo abierto en mi cama!
– ¿Quién lo puso? -, me responde.
– ¡Qué se yo! pero no limpió nadie.
– ¿Cerraste la puerta cuando te fuiste? -, me dice.
– Si, claro.
– Entonces no entró nadie.
– No, tiene que ser de los que se quedaron antes – (la del lechón con el tuk-tukero, pensaba).
– Ah, si -, me dice aliviado de que no sospechara que alguien había entrado.

Le hace una seña al hijo para que fuera a mirar. El nene entra a la pieza y nos pregunta qué queremos. Le mostramos el preservativo y hace un amague para agarrarlo. Después recapacita y lo envuelve en la sábana. Le decimos que también nos cambiara las fundas de almohada, porque de pensarlo no nos daban muchas ganas de acostarnos ahí.

Al rato vuelve con la misma sábana. Dice que son nuevas, pero no le creemos. Voy con el abajo y me muestra una pila de sábanas que parecían sucias, “Here, here”, me dice, mostrándome que había agarrado una nueva de esa pila. “¡Pero están sucias esas también!”, le digo. Viene el padre y me dice que estaban limpias, pero igual me negué a aceptarlas. A todo esto yo estaba parado en la escalera que iba a las piezas. Viene la madre con clientes (a esta altura era claro que además era la madama) y me dice: “Ok, customers come”. Lo primero que pensé fue que me quería echar de la pieza porque se había cansado de mis raros pedidos, pero era para que los dejara pasar. Le dije a la madre que quería sábanas limpias, y esta le dijo algo al padre, que muy a su pesar terminó yendo al estante de las sábanas limpias y me dio un juego. Claramente la otra pila era de las sucias, y claramente la madre es la que lleva los pantalones en la casa.

Si la anécdota te sacó las ganas de quedarte con las chicas de Lyly, acá hay una opción mejor según la experiencia de Andrés:

Por los mismos $6 yo me quedé en el Capitol 3 Guest House. Tranquilo, con baño privado, agua fría, wifi y sin ascensor ni condones.
Dirección: # 6CEo, Street. 111, Sangkat Beng Prolit, Khan 7 Makara. Los que lo llevan no se enteran mucho de la película, pero son simpáticos.

Hay cientos de opciones de alojamiento, así que lugar no te va a faltar.

Itinerario viajar a Camboya: Phnom Penh

Izq. a der.: Lyly Guesthouse.
Los clásicos fideos cortos salteados.
¿Arañas o grillos para el desayuno?
Parecen tiernos, ¡pero no te confíes de estos locos!

Itinerario viajar a Camboya: S-21 y centro de Phnom Penh

Izq. a der.: Arquitectura clásica y moderna.
El llamativo Mercado Central.
Imágenes del Museo del Genocidio.

Kratie

Para los que vienen desde Laos y están camino a Phnom Penh o Siem Reap, Kratie es un lugar ideal donde frenar un par de días para descansar del interminable y cansador viaje. Otro punto que lo pone en la ruta de los viajeros que tienen tiempo para salirse de los itinerarios más clásicos es que, junto con las 4.000 islas en Laos, es uno de los mejores lugares para ver los delfines Irrawady.

Nosotros no teníamos intenciones de hacer el tour para ver a los delfines, pero lo elegimos por ser el lugar más interesante para frenar a mitad de camino entre Phnom Penh y Banlung, en nuestro viaje a dedo camino a Vietnam.

De no estar a la vera del Mekong, Kratie pasaría desapercibido, pero por suerte lo está y tiene una amplia costanera donde sentarte a ver atardeceres de película.

Tips viajeros

♦ Si pensás quedarte más de un día en Kratie, lo mejor es alquilar una bicicleta para recorrer los alrededores. En la guesthouse U-Hong podés alquilarlas. Pasá por el Centro de Informes que está en la costanera y pedí un mapa… si es que hay alguien atendiendo.

♦ Desde Kratie podés tomar un bote para cruzar a Koh Trong, pero no la confundas con Koh Rong, la isla a la que se va desde Sihanoukville, porque de paradisíaca no tiene nada. Si llevás una bicicleta podés hacer un circuito de 9 kilómetros, aunque no nos pareció muy interesante. Hay algunos templos, una aldea de pescadores y típicas casas rurales de madera.
El bote cuesta R 1000 + R 1000 si llevás una bicicleta.

♦ No busques muchos atractivos específicos en Kratie, sin dudas lo mejor es el atardecer sobre el Mekong. Mejor todavía con un licuado de la señora que tiene un puestito callejero en una esquina de la calle costanera. Lo vas a ver porque es la única que hay vendiendo licuados y con mesitas en la vereda, al menos cuando fuimos nosotros. Hay de frutas como la riquísima chirimoya (color verde claro con escamas e interior blanco con semillas negras) y níspero o sapodilla, una fruta ovalada color marrón del árbol que originalmente se extraía la savia para hacer chicle.

Alojamiento

U-Hong (también escrito You Hong) es el lugar más popular entre los mochileros para quedarse. Tienen dos guesthouses en el centro de Kratie. U-Hong 1, frente al mercado, y U-Hong 2, cerca del río.

U-Hong 2 es generalmente la primera en llenarse. Nosotros nos quedamos en U-Hong 1 (Habitación Doble con baño y wi-fi USD 5. Habitación Triple USD 6). El punto bajo de este lugar es el antipático personal. Quizás tenés suerte y para cuando vayas ya los cambiaron a todos.

Las dos noches siguientes hicimos Couchsurfing, algo muy difícil de conseguir en Camboya.

Itinerario viajar a Camboya: Kratie

Izq. a der.: ¡Hay chori, hay choooori!
Pescados y moscas, la combinación de los mercados camboyanos.
Lo que queda del legado francés en el centro de Kratie.
«Hello, ¿motorbike?» «¡Noooo!»

Itinerario viajar a Camboya: Kratie y Koh Trong

Izq. a der.: Atardecer en el Mekong.
Bote a Koh Trong.
El tránsito pesado de Koh Trong.

Banlung

Como Oudong, Banlung fue una parada que no hubiésemos hecho de no estar viajando a dedo, pero a diferencia del primero, nos encontramos con un lugar más agradable de lo que nos esperábamos.

A pesar de ser la capital de la Provincia de Ratanakiri, no deja de ser un pueblo, donde todos van a mirarte al pasar y cuando te pongas a sacar fotos en el mercado vas a generar alboroto.

Si tenés tiempo (y plata) hay trekkings para hacer por la selva del Virachey National Park, un lugar muy poco desarrollado turísticamente y en el que vas a tener una experiencia más gratificante que en los sobre comercializados “jungle treks” que se hacen en otros lugares del Sudeste Asiático.

Si seguís tu viaje para Vietnam, Banlung es el lugar con mayor oferta de alojamiento y facilidades cerca de la frontera del noreste.

Tips viajeros

♦ El lago volcánico Yeak Laom es muy accesible en bicicleta, o a pie si le ponés ganas. Tan fácil de llegar que lamentablemente el potencial del lugar se ve arruinado por la cantidad de gente que lo visita, en especial los fines de semana cuando se llena de domingueros haciendo picnics. Claro que el picnic no sería un problema, pero sí lo es la música a todo volumen, la cerveza que va a haciendo efecto, los gritos y la basura que dejan. Creemos que si querés disfrutarlo sería una buena idea ir a la mañana antes de que lleguen los desacatados.
Hay una caminata para hacer rodeando el lago por completo.
Entrada R 6.000. A 5 kilómetros del centro de Banlung.

♦ El mercado del centro (Phsar Banlung) no es muy tentador para sentarse a comer algo, que de hecho lo hicimos, pero no se puede negar que es muy fotogénico. Como en todo mercado, para agarrarlo en su mejor momento tratá de ir temprano a la mañana, cuando de distintas minorías étnicas de la zona se acercan a vender sus productos.

♦ En la calle que rodea al lago Kan Siang (pasando Balcony Guesthouse), hay varios puestos callejeros donde cenar o sentarte a tomar algo al atardecer. Los puestos están en una vereda y en la vereda de enfrente hay esterillas en el piso con vista al lago.

Alojamiento

El mejor lugar para quedarse es alrededor del lago Kan Siang, donde es muy tranquilo y hay algunas opciones baratas.

Nosotros nos quedamos en Balcony Guesthouse. Habitación Doble con wi-fi (baño compartido) por USD 4. También tienen dormis a USD 2 y si tenés carpa podés acampar también por USD 2. La dueña es una neozelandesa que no habrá estado muy contenta al ver que en el cartel que mandó a hacer para la entrada pusieron “Balkany” en vez de Balcony. Son los mismos dueños que tienen una guesthouse frente al río en Kratie.

Itinerario viajar a Camboya: Banlung

Izq. a der.: ¡El mercado de Banlung nos recibe!
¡Rico, fresquito y manoseado el pollo!
Así viajan los perritos en Camboya.
Entrada de Balcony Guesthouse.

Cruzando la frontera noreste con Vietnam

La veíamos en nuestro mapa de rutas y también habíamos chequeado la información en internet, pero igualmente teníamos dudas de que la frontera de la Provincia de Ratanakiri entre Camboya y Vietnam estuviera abierta. Que es una frontera poco usada ya lo sabíamos pero, de camino a Banlung, en cada auto al que nos subíamos nos hacían la misma pregunta: “¡Oh… Banlung, Ratanakiri! ¿Por qué están yendo ahí?” “Vamos a pasar dos noches antes de cruzar a Vietnam” “¿Cruzar a Vietnam, por dónde?” “Por la frontera que está a 70 kilómetros…” “Hmmmm, creo que no hay ninguna frontera abierta…”

Tal vez había una frontera pero no abierta para extranjeros, o quizás la habían cerrado hace poco. O mejor podría ser al revés, tal vez la habían abierto hace poco y por eso los locales no sabían de su existencia.

Las dudas no se despejaron hasta que, a 30 kilómetros de la frontera, conseguimos el último viaje. Quién mejor que un oficial camboyano para dejarnos tranquilos. Nos acompañó hasta la oficina de inmigración, nos pusieron el sello de salida y entramos en tierra de nadie.

Caminamos por 500 metros hasta llegar al control vietnamita. Pasamos sin problemas, cambiamos el chip de “Sus dai” (“Hola” en camboyano), por “Xin chao”, y seguimos camino a Pleiku, donde nos esperaba Hotikana, una chica muy especial (conocé su historia en Del infierno al cielo en 18 años).

Importante: la visa de Vietnam tenés que sacarla con anticipación. Nosotros la hicimos en el Consulado de Battambang. También se puede hacer en Sihanoukville, Phnom Penh u online. Más información en Visas y vacunas para viajar a Vietnam.

Si estás viajando en transporte público, hay buses desde Banlung hasta Pleiku (o al menos había hasta que fuimos nosotros). Comprás un solo billete pero en la frontera tenés que cambiar de transporte.

Itinerario viajar a Camboya: Frontera con Vietnam

Si venís de Vietnam, este es una de las fronteras donde no te van a estafar con el precio de la visa de Camboya

Está difícil hacer un viaje al Sudeste Asiático todos los años para actualizar los itinerarios, así que si tenés información útil para aportar (alojamientos, precios actualizados, errores que hayas encontrado, etc), no te hagas el misterioso, ¡compartila con todos los marcopólicos que están planeando un viaje como vos!

¡Uffff, el posteo este fue un parto!, ahora que terminamos te lo podemos reconocer. Nos llevó muchísimo tiempo de recopilación, edición, recurrir a la memoria y buscar en los archivos marcopólicos. Así que al menos esperamos que te sea útil para planear tu viaje por Camboya.

Buenas rutas y ¡Hasta el Amok, Siempre!

¿Planeando un viaje al Sudeste Asiático? No te pierdas todos los consejos mochileros haciendo click en Viajar al Sudeste Asiático

Novedades

♦ ¿Querés generar ingresos durante tus viajes para poder recorrer el mundo sin fecha de regreso? Sumate al curso online Cómo financiar un viaje largo.

♦ ¡Ya está disponible el libro Eliminando fronteras en todo el mundo! 47.000 kilómetros a dedo para descubrir lo que los medios no nos muestran. A través de este libro te llevaremos de viaje a dedo por Asia de punta a punta, derribando la frontera más peligrosa, la que nosotros mismos creamos. Podés conseguirlo en este link.

♦ Si soñás con irte de viaje, podés leer Un Viaje Interior, nuestro primer libro, con el empujón que te falta para pasar de la motivación a la acción.  Se consigue a través de este link.

♦ ¡Ya inauguramos la nueva tienda viajera online! Ahí encontrarás todos nuestros productos inspirados en viajes. Date una vuelta por este link.

Descuentos y recursos importantes para tu viaje

¡Descuentos!

Seguro de viaje

Luego de haber probado varios durante todos estos años, recopilamos las promos, pros y contras de cada seguro de viaje para que encuentres el mejor para vos.

¡Descuento!

E-Sim Holafly

La e-sim para viajar te libera de la preocupación de andar buscando wifi o dónde comprar un chip, porque vas a tener internet incluso desde antes de pasar por migraciones.

¡USD 10 off!

Voluntariados en Worldpackers

Conseguimos USD 10 de descuento para las nuevas membresías en la plataforma #1 de voluntariados en el mundo.

¡Descuentos!

Trip.com

La plataforma definitiva de reserva de alojamiento para viajar por Asia. Un truco: poné el código 0SW6LK al hacer un nuevo usuario y vas a recibir varios beneficios.

Sobre Jota y Dani

Con 19 y 21 años salimos de Argentina para emprender un viaje que creímos sería de tres meses, pero se convirtió en nuestro estilo de vida. Quince años más tarde, seguimos descubriendo los rincones más remotos del mundo para eliminar la frontera más peligrosa: la que nosotros mismos creamos.

¿Ya leíste los libros de Marcando el Polo?

Un viaje interior

Es la palabra amiga que te falta para pasar de la motivación a la acción, una compañía para cuando estás en ruta, y la oportunidad de tomar el viaje como mucho más que una suma de atractivos, sino como una suma de experiencias que te van a transformar para siempre.

Es un libro que te hará comprender que el viaje más importante de tu vida no empieza en un aeropuerto, sino en tu interior.

Eliminando fronteras

¿Y si lo que nos hicieron creer sobre el mundo es mentira?

Por la necesidad de descubrir lo que los medios prefieren ignorar, recorrimos Asia de punta a punta a dedo, desde Filipinas hasta Turquía.

Nos acusaron de terroristas, pasamos una tarde con presos de una cárcel filipina, varios días en una casa de refugiados iraníes, acampamos enfrente de la mansión del presidente de Tayikistán y rezamos con musulmanes en una mezquita de Malasia.

Fueron 47.000 kilómetros a dedo en 926 vehículos distintos durante tres años, con el objetivo de eliminar la frontera más peligrosa: la que nosotros mismos creamos.

Cursos online para ayudarte en tu viaje

Cómo financiar un viaje largo

Viajar durante un tiempo largo sin tener muchos ahorros o ser millonario es totalmente posible. Para lograrlo necesitarás generar ingresos en ruta, y que estos superen a tus gastos. Lo más importante es tener constancia, creatividad y aprovechar al máximo tus conocimientos y habilidades.

En este curso te compartiremos los conocimientos adquiridos durante más de diez años de viaje, en los que aprendimos cómo generar ingresos y reducir los gastos para poder hacer que vivir viajando sea sustentable.

GRATISCómo organizar un viaje largo

Organizar un viaje de forma independiente puede sonar abrumador cuando nos encontramos con todos los detalles que hay que tener en cuenta: visas, vacunas, itinerario, horarios de transporte, vuelos, requisitos de entrada a los países, presupuesto, equipamiento y mucho más. Saber por dónde empezar a abarcar todo esto no es fácil.

Por eso, decidimos crear este curso online totalmente gratuito, con todas las herramientas que fuimos conociendo para organizar nuestros recorridos desde que empezamos con esta vida de viaje en 2009.

Paso a paso, vamos a darle forma al viaje que tenés en mente.