Itinerario de nuestro viaje a Irán (Parte 1)

Por Marcandoelpolo
En Irán
Ago 1st, 2016
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Salam dadash! Chetoré? (¡Hola amigo! ¿Cómo estás?) ¿Así que estás planeando viajar a Irán? Nosotros no trabajamos para el ministerio de turismo, pero tanta propaganda le hacemos después de las dos estupendas experiencias que tuvimos, que muchos marcopólicos empezaron a pedirnos el itinerario de nuestros viajes.
Pues bien, queridos amigos viajeros, tras una intensa dedicación y búsqueda en material de archivo, finalmente llegó lo que pedían a grito pelado y peludo: el itinerario de nuestro primer viaje por Irán, con el detalle de cada lugar que estuvimos, mapas, alojamiento, consejos mochileros, costos, sucuchos para comer recomendados por locales y mucho más.

Fecha del viaje: 1 al 26 de noviembre de 2010
Nuestro lugar preferido: Valle de Alamut
Una comida: Fesenjan (guiso de carne o verduras en salsa de jugo de granada y nueces)
Cambio al momento del artículo: USD 1 = IRR 30.000 (cambio del día en xe.com)
Información útil: Presupuesto mochilero para viajar a Irán
                                        Visa para viajar a Irán
                                        ¿Es seguro viajar a Irán? Potenciales peligros para mochileros
                                        Ser mujer y viajar a Irán: lo que tenés que saber

Aclaración: si bien este viaje lo hicimos en el 2010, toda la información y costos están actualizados al 2016. Por ejemplo, el precio de las entradas al momento de nuestro viaje era ridículamente bajo, no superando nunca los IRR 10.000, pero desde finales de 2015 hubo un enorme aumento para elevar la recaudación que viene del turismo, estando la mayoría entre IRR 150 – 200.000. Esto hace que muchos lugares que nosotros visitamos creemos que actualmente no valen su costo de entrada.

Itinerario

Este artículo no pretende ser una guía de viaje. Toda la información está basada en nuestra propia experiencia, sobre las cosas que vimos, vivimos y sentimos. La opinión de cada uno de los lugares es totalmente personal.

Varamin

¿Varamin? ¿Y ahí que hay? Ni aeropuerto ni famosos atractivos turísticos, la razón por la que empezamos el recorrido por esta pequeña ciudad fue la misma que nos decidió a hacer el viaje: nuestros amigos iraníes que conocimos viviendo en Australia. El hermano de uno de ellos dijo que nos recibiría en su casa a una hora de Teherán, pero lo que no imaginábamos era hasta dónde podía llegar el concepto de recibir a un invitado en Irán.
Tuvimos cuatro días intensos, de visitas a todos los vecinos y familiares cercanos (casamiento incluido) y exceso de comida. Después de joshmasé (delicioso), Del dert (dolor de panza) y Esjal (diarrea) fueron las dos palabras que tuvimos que aprender a la fuerza para poder gambetear la insistencia por rellenarnos los platos, aunque ni eso los frenaba en su deber de hacernos sentir cómodos. Habíamos leído de la hospitalidad iraní, pero este viaje nos hizo redefinir el concepto de la palabra.

Viajar a Iran - comiendo en Varamin

Cena de bienvenida en Varamin

Salvo que tengas una familia esperándote o quieras seguir nuestro viaje de punta a punta buscando “locaciones marcopólicas”, no creemos que encuentres muchos motivos para ir a Varamin. Si los tenés, entonces te recomendamos que te des una vuelta por el gran emblema de la ciudad: la Masjid Jameh que, aunque bastante descuidada, sobrevive desde el 1300. Nada para apurarse por ver, porque de mezquitas vas a tener suficiente en todo el viaje. Para que sepas a partir de ahora, Masjid Jameh significa “Mezquita de congregación” o “Mezquita de los viernes”, y es como se llama a la mezquita más importante de cada ciudad. Generalmente son el lugar principal de reunión para el rezo comunal de los viernes al mediodía y fiestas religiosas.

Desde Teherán tomamos un tren hasta Kermán, saliendo a las 5 PM y llegando a la mañana siguiente, para empezar el viaje por el sur e ir subiendo.

Si tu recorrido empieza en Teherán vas a tener que esperar un poco para tener toda la info marcopólica. Estamos preparando el Itinerario de nuestro segundo viaje por Irán con todos los lugares recorridos en el 2015: Tabriz, Teherán, Qom, la región kurda y mucho más.

Kermán

Siendo el primer destino del viaje en el que finalmente pudimos estar solos recorriendo, en Kermán tuvimos tantas primeras experiencias típicas iraníes que todos nuestros recuerdos tiene un dejo de cariño melancólico. La primera vez en una chaikhane (casa de té), en un bazaar, en el desierto, y, en especial, recibiendo invitaciones espontáneas de extraños por la calle; a comer, a sentarnos a compartir una taza de té, a visitar familias, a pasear por la ciudad, a otra taza de té y a otra.
Viéndola de una manera más objetiva, Kermán tiene uno de los mercados más antiguos del país, una casa de té subterránea con mágico ambiente y es la base para visitar los Kaluts. Además, como gran dato para que alardees con tu conocimiento, es el principal productor de alfombras y pistachos en Irán.

Tips viajeros

Viajar a Irán - Masjid Jameh, Kerman

Masjid Jameh

♦ El bazaar es el centro de acción de Kermán, y el lugar de la ciudad donde seguramente pases más tiempo. Como en todo mercado, la acción está a la mañana, así que te recomendamos que empieces el día por acá. Salvo por la casa de té, para nosotros lo mejor no es estar buscando nada en especial sino yirar por los pasillos, hasta que eventualmente dejes la zona cubierta y llegues al bazaar Mossafari (mercado abierto), de 700 años. Sí, hace más de setecientos años que kermanis y viajeros se encuentran para comerciar en este mismo patio, pero lo más fotogénico definitivamente está adentro.
Una vez que estés en el mercado abierto preguntá por la Masjid Jameh (mezquita de los viernes). Si ya venís viajando por Irán lo más probable es que la veas como a una más, pero la entrada con azulejos azules hace mérito para que te des una vuelta.

Viajar a Irán - Hamam-e Vakil, Kerman

Hamam-e Vakil

♦ Dentro del bazaar está Hamam Vakil chaikhane, la casa de té de la que te hablábamos, el lugar perfecto para relajarte a la tarde. Cuando bajes las escaleras de entrada te vas a encontrar con este antiguo hamam subterráneo de 1820, ambientado con una fuente de agua central, luces bajas y música en vivo. De la comida no te podemos contar porque sólo tomamos té, pero no hace falta que entres en grandes gastos; pedite un chai, descalzate, estirate en el diván y disfrutá del momento que esto no se da en cualquier parte del mundo.
Entrada IRR 30.000. Viernes cierra a las 2 PM.

♦ Otro antiguo hamam dentro del bazaar es el Ganj Ali Khan, pero este no lo refaccionaron para hacerlo casa de té sino un museo con muñecos de cera representando las distintas actividades que se hacían en estos lugares.

♦ En Kamyab St. y Shahid Rezvan Nezhad St., vas a ver una estructura de adobe que, con un poco de imaginación e infancia, parece un vaso telescópico invertido. No sé si se habrán inspirado en esto para la construcción, pero la realidad es que este edificio es un antiguo depósito de hielo, donde el agua que se congelaba en invierno en los jardines de alrededor se guardaba acá para usarla durante el verano. Hoy funciona la oficina de turismo, pero no suelen ser de mucha ayuda.

Viajar a Irán - Kaluts

Atardecer en los Kaluts

♦ Para la mayoría de los viajeros, la razón principal por la que incluir a Kermán en sus itinerarios es para visitar los Kaluts. Si pensabas que en los desiertos no podría haber mucho más que ver aparte de arena, esperá a llegar a esta parte del Dasht-e Lut, donde te vas a encontrar con unas “torres” que llegan hasta 10 pisos de alto. Ni los ovnis ni arquitectos del Imperio Persa; el único que se tomó el trabajo de construir esta maravilla fue el viento, que desde hace miles de años viene erosionando todos los días para que vos vayas y te sientes a ver un atardecer emocionante.
Desde Kermán, los Kaluts están unos 120 kilómetros hacia el noreste. La manera más simple de llegar es tomando un savari (taxi compartido), que seguramente te van a poder conseguir donde te estés quedando. Cuando nosotros fuimos costaba USD 50 para dos, ida y vuelta.
La otra manera, más económica, es tomando un minibús desde la calle Imam Khomeini hasta Shahdad, el pueblo más grande cercano a los Kaluts. Desde ahí podés negociar un savari que te lleve por mucho menos que desde Kermán, pero asegurate de preguntar a qué hora vuelve el último minibús.
No hay transporte público que vaya hasta los Kaluts, y las chances de que alguien te levante haciendo dedo son bajas ya que casi no hay tránsito.
La recomendación más importante es que evites ir en verano y al mediodía porque realmente hace mucho calor. Lo ideal es llegar un rato antes del atardecer para caminar por el desierto buscando una buena duna desde donde tener una panorámica del paisaje.

Alojamiento

Unas horas pasamos en el Omid Hotel, que para ese momento tenía unos sucuchos con colchón en el piso que venían a ser las habitaciones. Nos rescató el mensaje que teníamos esperando de un couchsurfer que nos invitaba a su casa, más como una distracción para su padre que no paraba de fumar opio afgano en pipa, pero era el que mejor inglés hablaba en la familia.
Ahora Omid se mudó y aparentemente está en su mejor versión. Bueno, no es que hacía falta mucho para mejorarse, pero lo bueno es que sigue siendo la opción más barata de Kermán. Las habitaciones tienen heladera y se puede usar la cocina.
Está en la calle Esteghlal 2, que sale de la avenida Esteghlal, cerca de Azadi Square y un hospital.

Distancias

Kermán está a 100 kilómetros de Shahdad (para Kaluts).
360 km de Yazd. 
550 km de Shiraz.
980 km de Teherán.

Yazd

Los callecitas de Yazd tienen ese… qué sé yo.
Dicen que la ciudad no tiene los  “atractivos imperdibles” de Isfahán o Shiraz, pero eso depende de quién la juzgue. A nosotros Yazd nos atrapó con el encanto de sus angostos pasillos, donde mujeres vestidas con ondulantes chadores caminan entre construcciones de adobe, relucientes en dorados atardeceres.
Te recomendamos que trates de dedicarle al menos tres días de tu viaje, para poder vagar sin rumbo ni apuro por la ciudad antigua, subir a un techo a ver el sol esconderse entre badgirs, ver los minaretes más altos del país iluminados de noche en la Masjid Jameh y visitar pueblos históricos de los alrededores.

Tips viajeros

♦ Si a primera vista Yazd no te generó nada de ese encanto atrapante del que hablamos, es porque todavía no teViajar a Iran - Yazd ciudad antigua perdiste por el garabato de edificios de adobe que es la ciudad antigua. Tomate un tarde para recorrerla tranquilo, porque cuando el sol empieza a bajar convierte cada pared en una obra de arte.
Si estás con algún iraní que hable inglés, no dejes de pedirle que te lleve a algún techo o lugar alto  al que puedas subirte para poder apreciar mejor esta maravilla arquitectónica, o frená en alguna casa de té con terraza. Si no, preguntá por پشت بام (terraza) y hacé gestos de que querés mirar el paisaje desde lo alto y sacar fotos; los iraníes siempre hacen lo posible por entenderte. Vas a ver que la mayoría de las casas tienen badgirs, torres de ventilación que funcionan como un aire acondicionado natural. No llevan electricidad, sino que están diseñadas para captar el aire exterior, que después pasa por una pileta de agua fría antes de ingresar en las casas. El badgir más grande del mundo está en el parque Dowlat Abad, pero para verlo vas a tener que pagar IRR 150.000 y encima es una reconstrucción del original que se cayó en 1960.

Viajar a Irán - Badgirs, Yazd

Badgirs en las casas de Yazd

Dentro de la ciudad antigua está la Prisión de Alejandro Magno, que nunca fue una prisión ni hay registros de que Ale haya estado por acá. Cuando nosotros fuimos costaba unas monedas entrar, pero ahora se le subieron los dólares a la cabeza y están cobrando IRR 150.000. Por unos riales estaba bien, pero al precio de ahora creemos que no vale ni cerca lo que cuesta, porque lo único que se ve son algunas fotos antiguas de Yazd y negocios que venden suvenires. El edificio, una maravillosa construcción del Siglo XV, se puede ver desde afuera, y con eso nos parece que alcanza.

♦ Una vez de noche y en la ciudad antigua, el mejor plan es darte una vuelta por la Masjid Jameh para ver sus majestuosos azulejos iluminados de azul. Si te agarra tortícolis de mirar para arriba, es porque su enorme iwan (portal de entrada) y los minaretes de 52 metros hacen que tenga la entrada más alta de todas las mezquitas de Irán. Y otro gran dato, agarrá un billete de 200 y mirá el reverso… si, es la mismísima.

Viajar a Irán - Amir Chamakh, Yazd

Plaza del Complejo Amir Chakhmagh

♦ El Complejo Amir Chakhmagh es la construcción más imponente y símbolo de la ciudad. Todas las tardes la plaza se llena de locales paseando y sacándose fotos con las fuentes. Tratá de verlo tanto a la mañana como al atardecer, y quedarte hasta la noche cuando las luces se prenden. Cada momento del día tiene su ambiente y espectáculo diferente.
Se puede subir al primer piso, pero acá también se fueron de tema cobrando IRR 150.000. “Al cabo que ni quería”, diría el Chavo, porque lo mejor está afuera.

♦ Y no solo por arquitectura imponente viaja el hombre, un lugar casi tan famoso como el Complejo Amir Chakhmagh es la confitería Haj Khalifeh Ali Rahbarque está en una esquina frente a la plaza en un edificio de ladrillos de dos pisos con balcón. Desde hace más de cien años tres generaciones de la misma familia vienen haciendo los mejores dulces de Yazd, algo que también vas a notar en los precios.

♦ En las afueras de Yazd hay tres lugares que la mayoría de los viajeros visita como una excursión de todo el día: Kharanaq, Chak Chak y Meybod. Lo más fácil es juntarte con algunos más y compartir un taxi, como hacen casi todos, pero si querés más emoción e historias podés hacer el giro a dedo. Eso sí, un día no te va a alcanzar, ya que en total son 230 kilómetros. (No te pierdas “Lo mejor y lo peor de viajar a dedo por Irán“).

Viajar a Irán - Kharanaq

Kharanaq

Empezando el recorrido en el centro de Yazd, tenés 80 kilómetros hasta Kharanaq. Si tenés tiempo para un solo lugar de los tres, definitivamente te recomendamos éste. La parte antigua es una de las últimas ciudades construidas completamente con ladrillos de barro que quedan en Irán. Casi un pueblo fantasma, ya que cuando nosotros fuimos todavía quedaba una señora que no quería mudarse a la zona moderna donde viven los menos de mil habitantes (mandale un saludo de nuestra parte si la ves).
La mezquita es una de las construcciones que se puede visitar por dentro, y tiene la particularidad de que su minarete “tiembla”. Comprobado por nosotros, si te subís a la cima y empezás a moverte vas a sentir el balanceo. Seguramente estás pensando que somos unos cabezas de termo y de suerte no nos quebramos una pierna, pero como éste hay varios en Irán, hechos adrede para soportar movimientos sísmicos bastante más intensos que el nuestro. Para poder entrar vas a tener que pedirle las llaves y darle una propina al cuidador, que cuando hay turistas está dando vueltas por ahí. Si no, aprovechá para entrar cuando lo haga otro.
En Kharanaq hay un alojamiento de los mismos dueños del Silk Road Hotel, que supuestamente te dan una noche gratis si te quedás tres con ellos en Yazd. Si tenés una carpa y no hace demasiado frío, ni lo dudes, hay lugar de sobra para acampar, y si preguntás dónde te podés poner con tu chador lo más probable es que termines en la casa de algún vecino.

De Kharanaq a Chak Chak son 40 kilómetros más, por una ruta en la que el tránsito disminuye bastante. Lo especial de este lugar no es tanto lo que vayas a ver sino su importancia espiritual, ya que acá se encuentra el templo más importante para los zoroastras, algo así como lo es Meca para los musulmanes. Nacida en Persia, el zoroastrismo fue la primera religión monoteísta del mundo y en ella se basaron el judaísmo, el cristianismo y el islam. El lugar está habitado solamente por los dos cuidadores del templo y hay algunas edificaciones vacías para alojar a los peregrinos que del 14 al 18 de Junio (época de celebración religiosa) vienen de distintas partes del país. Si justo llegaste uno de estos días Chak Chak va a estar cerrado al público. Cuando nosotros fuimos el costo de entrada era de IRR 10.000.

De Chak Chak hasta Meybod tenés otros 60 kilómetros. A lo alto de una colina en lo que sería otra ciudad de desierto más, están las ruinas del Narin Qaleh (Castillo Narin), el castillo más antiguo del país, y eso es lo que hace que Meybod vea algunos turistas. Además de caminar por el interior (entrada IRR 150.000), desde acá vas a tener una muy buena vista de la ciudad con sus edificios de adobe y torres de ventilación, aunque no esperes compararlo con la ciudad antigua de Yazd.
De Meybod a Yazd son 52 kilómetros.

Si no querés hacer el giro completo, podés llegar a Karanaq y Meybod en transporte público, pero volviendo a Yazd ya que no hay buses que conecten estos dos.

Alojamiento

Teniendo la bendición de Lonely Planet que lo pone como su “top choice”, no es un misterio por qué el Silk Road Hotel es por lejos el más popular de Yazd. Las habitaciones privadas son bastante caras, pero los dormis a USD 12 no están mal considerando que incluyen desayuno buffet.

Opciones más baratas también las hay: Kohan Traditional Hotel tiene dormis a USD 10 y, lo más económico que sepamos, es Dalan-e Behesht con camas a USD 7, pero no estuvimos en ninguno de los dos.

Distancias

Yazd está a 320 kilómetros de Isfahán. 
360 km de Kermán.
440 km de Shiraz.

Shiraz

Fue tanta la expectativa que nos crearon los locales compartiendo su cariño por Shiraz, que la verdad nos dejó un poco decepcionados. Con esto no queremos decirte que deberías dejarla afuera de tu itinerario, ni mucho menos, solo que nos resultó una ciudad caótica que no disfrutamos tanto como Yazd, Kermán o Kashan.
¿Por qué entonces tanto cartel? Como te contamos en 10 cosas que tendrías que saber antes de viajar a Irán (para no pasar vergüenza), los iraníes son gente romántica y sensible, con devoción por la más fina poesía persa. Hafez y Sa’di, dos de los poetas que mejor pudieron expresar esta ternura en papel, nacieron y murieron en Shiraz, y sus mausoleos son lugar de peregrinación y reunión. También son un pueblo que disfruta haciendo picnics en parques hasta cualquier hora, y en Shiraz están algunos de los mejores del país, aunque ahora para estos cobran unas entradas que te van a sacar las ganas. Persepolis, a 60 kilómetros, es el otro imán del turismo, y la mezquita Nasir al-Molk tiene su encanto único.
No entrará en nuestro ranking, pero no te dejes influenciar por nuestra opinión, que ahora que te la tiramos un poco abajo seguramente te vayas diciendo que no entendemos nada.

Tips viajeros

♦ Enfrente del Castillo de Karim Khan, sobre la calle Naser Khosro, está Mahdi Faludeh, una popular heladería donde nos recomendaron probar el famoso faludeh. Este postre, hecho con tiritas de almidón congeladas en almíbar de agua de rosas y jugo de limón, es un clásico iraní que nació en Shiraz y, según afirman los paladares entrenados, en ningún lugar vas a encontrar mejores. Para nosotros, lenguas de cuero tal vez, siguió siendo agua fría con azúcar y fideítos duros, pero con tanta propaganda no podíamos irnos de la ciudad sin darle una chance. Faludeh aparte, el bastani (helado) y el ab javish bastani (jugo de zanahoria con helado), están bastante buenos.

♦ Antes de llegar al bazaar, sobre la calle Zand, pasate por Atigh Chaikhaneh. Tal vez no sea una casa de té en la que vayas a quedarte por horas pensando en el cosmos y el sentido último de la vida, pero bien amerita un chai aunque solo sea para ver las cargadas paredes donde relucen desde alfombras y lámparas de kerosene hasta escudos y espadas.

♦ Viniendo por la calle Zand, a mano derecha, está la entrada al Bazaar Vakil, el histórico y más pintoresco de Viajar a Iran - Mercado ShirazShiraz.
En un pasillo de la sección de joyas encontramos una heladería chiquita pero donde también tienen unos faludeh y ab javish bastani muy buenos. No tiene nombre escrito en inglés, pero la vas a reconocer porque el frente tiene puertas de vidrio con palabras en farsi color naranja.
Si caminás todo por adentro del bazar, cruzando el caravanserai Saraye Moshir (donde está la fuente), vas a salir a la calle Ali Khan Zand. Desde acá estás muy cerca del mausoleo Shah Cheragh y la mezquita Nasir al-Molk.

♦ El mausoleo Shah Cheragh es uno de los sitios religiosos más venerados en todo Irán, donde está la tumba de uno de los hermanos del Imán Reza (descendiente del profeta Mahoma). La sala del mausoleo encandila con su cobertura de espejos, donde los fieles lloran y se empujan para tocarlo y dejar plata. Esta parte puede ser agobiante si hay mucha gente, pero el complejo es muy grande y el patio es un lugar fantástico para sentarte a hacer “avistaje de personas”.
Supuestamente la entrada a no musulmanes está prohibida, pero tampoco es para andar escabullido como si estuvieses infiltrándote en Meca. Nosotros pasamos sin problemas y seguramente vos también. Las mujeres tienen que usar chador, que se consigue en una ventanilla cerca de la entrada.

♦ Puede que a esta altura ya todas las mezquitas te parezcan iguales, pero Nasir al-Molk con su exquisita arquitectura y vitrales de colores es única en Irán. Para aprovecharla al máximo deberías ir a la mañana, que es cuando la luz del sol pasa justo por los vitrales, pintando con sus colores las alfombras.
Entrada IRR 150.000

Viajar a Iran - Tumba de Hafez

♦ El sentimiento que genera la poesía en Irán es algo que no vimos en ningún otro país. Los nombres de Khayyam, Sa’di o Ferdowsi los vas a escuchar en las conversaciones que tengas con iraníes tanto como nosotros nombramos a Messi y Maradona.
De hacer una votación nacional no hay dudas de que Hafez sería el claro ganador. Desde chicos los iraníes aprenden y recitan sus poemas, y es rara la casa que no tenga algún libro de él.
El parque donde está la Tumba de Hafez, quien nació y vivió toda su vida casi sin salir de Shiraz, es donde la gente agradece su herencia leyendo sus poemas, el lugar cliché donde llevar a una chica en las primeras salidas.
Lamentablemente en 2016 la entrada la subieron a IRR 200.000.

♦ Ya que estás en la Tumba de Hafez, podés pasarte por Qur’an Gate (Darvazeh Qur’an), la puerta de entrada a la ciudad, que está a 1,5 kilómetros. Dicen que todo viajero que la cruce recibirá las bendiciones del Corán, aunque los dos libros sagrados que estaban en la puerta se los llevaron al Pars Museum en 1937. Las tardes y fines de semana se llena de gente haciendo picnics. Subí a las colinas y vas a tener muy buenas vistas de la ciudad.
Volviendo de Persépolis vas a pasar por al lado, así que podés pedirle al chofer del minibús que te deje bajar en Darvazeh Qur’an

♦ Hay quienes dicen que es acá donde nació el vino Syrah, aunque no hay datos muy certeros más que el nombre, la leyenda de que alguien habría llevado la variedad de uvas desde Persia a Francia y el testimonio de algún borracho. Como sea, hoy estás en uno de los peores lugares del mundo para comprar una botella.

Viajar a Irán - Persepolis

♦ A 60 km de Shiraz están las ruinas de Persépolis, lo que alguna vez fuera la capital ceremonial del Imperio Persa. Más de dos siglos tardaron los aqueménidos en construirla, hasta que un día de 330 a.C llegó Alejandro Magno borracho (eso dicen varios paparazzis de la época) y mandó a incendiarla para mostrar a todo Oriente que era el fin del dominio persa.
Lo que vas a ver hoy es lo poco que sobrevivió al incendio de Alejandro, a los años de abandono que la cubrieron en arena hasta las primeras excavaciones en 1878 y a los robos para tráfico de antigüedades que todavía hoy siguen existiendo. Y eso que el gobernador de la provincia y los shirazis se movilizaron para frenar a los rebeldes que después de la revolución islámica (1979) querían destruirla con topadoras por ser un símbolo de la monarquía, porque si no ya no quedaría nada. No es para desmerecer su carga histórica y cultural, pero no esperes encontrarte con algo como Angkor o Machu Picchu porque la imaginación es mucho más necesaria en Persépolis para darle vida a las columnas y escaleras con bajorrelieves.
Una muy buena vista general la podés tener desde las tumbas reales que están en las laderas de las montañas que rodean el complejo, usadas como barrera de protección natural.
Para evitar el sol parte cabezas y arruina fotos (y los grupos de turistas) tratá de ir bien temprano. Abre a las 8 AM.
Entrada IRR 200.000. El museo hay que pagarlo aparte.
Cómo llegar en transporte público: Desde Shiraz podés tomar un minibus a Marvdasht (50 km) desde la terminal Aliebn Hamze (una terminal chica al lado de la más grande Karandish). Una vez en Marvdasht estás a solo 10 kilómetros de Persépolis; podés hacer dedo o tomar un savari (auto compartido).

A 7 kilómetros de Persépolis está Naqsh-e Rostam, cuatro imponentes tumbas reales en forma de cruz excavadas en la roca. La verdad es que no esperábamos mucho de este lugar, y por eso nos llevamos una sorpresa grande como las tumbas.
Para llegar desde Persépolis podés hacer dedo hasta la ruta y caminar los últimos dos kilómetros, o quizás consigas a alguien que te lleve directo.
Entrada IRR 200.000.
De camino entre Persépolis y Naqsh-e Rostam están los bajorrelieves tallados en piedra de Naqsh-e Rajab. Si te sobran IRR 150.000 podés ir, pero después no te quejes. Para nosotros el costo de entrada es totalmente exagerado.

Alojamiento

El Hotel Esteghlal donde nos alojamos por USD 18 la habitación doble no parece existir más, ya que lo único parecido que pudimos encontrar es un tal Parsian Esteghlal International Hotel, definitivamente más caro.

Por más que el nombre asuste, el Niayesh Boutique Hotel parece ser lo más barato, con camas en dormi de seis personas a USD 10 y encima con desayuno incluido.
Está en No.10 Shahzadeh Jamali Lane. Para llegar preguntá por Namazi Intersection نمازی چهار راه  . Una vez ahí agarrá Dastgheib Boulevard y doblá en la primera a la derecha (Sang Siah). Desde ahí son 300 metros hasta el pasillo donde está el hotel. De camino por Sang Siah vas a ver el mausoleo de tres pisos Bibi Dokhtaran a tu derecha.

Muy afuera del mundillo de turistas, en el Golha Hotel tienen habitaciones doble por IRR 600.000 (unos USD 20). No hay desayuno ni se habla inglés, pero es barato.
En Karim Khand Zand St. No estamos seguros si Google maps lo marca bien, pero lo que sí es seguro es que está entre las calles Khayyam y Anvari

Un lugar muy recomendado entre mochileros es el Golshan Traditional Hostel. El dormi mixto de diez personas cuesta USD 15 (incluye desayuno). Está en No.15 Alley 38, en un pasillo que sale de la calle Lotf Ali Khan Zand, muy cerca de la famosa mezquita Nasir Al-Molk.

Distancias

Shiraz está a 440 kilómetros de Yazd.
480 km de Isfahán.
930 km de Tehran.

Isfahán

Isfahán es la primer ciudad que todos anotan como imprescindible apenas empiezan a planear su viaje a Irán, y sus buenas razones tiene para ser la indiscutida “Miss Persia”. Nuestra primer y vaga impresión que nos hacía pensar que sería una ciudad más cambió rotundamente cuando pisamos la gran plaza. Ya de noche, la luna brillaba entre los minaretes de la mezquita del Imán y turistas locales disfrutaban con orgullo del legado grande de su tierra. En el interior de la mezquita Lotfollah, perdiéndote por los pasillos del bazaar, escuchando los versos recitados retumbar por los arcos del puente Khaju o sentado en la plaza del Imán tratando de poner una pausa para absorber todo lo que te rodea; Isfahán es una ciudad para gozarla con calma, para apreciarla no solamente en su grandiosidad sino en sus detalles que la hacen única.

Tips viajeros

Viajar a Iran - Plaza del Imam, Isfahan

♦ ¡Y acá está la fama tan bien ganada de Isfahán! La Plaza del Imán (Imam Square o Naqsh-e Jashan) no es la segunda plaza más grande del mundo solo para ocupar espacio, sino la historia palpable de una civilización milenaria. Mezquitas, la gran entrada al bazaar, arcos y un palacio son las paredes que rodean a lo que los iraníes llaman “el centro del mundo”. Todos los días de los cuatro que estuvimos en la ciudad paseamos por la plaza, volviendo en distintos horarios para ver el cambio de luz y actividad. Desde que el sol empieza a caer y hasta altas horas de la noche es cuando hay más movimiento de gente paseando y haciendo picnics, en especial los días más calurosos.

Viajar a Iran - Mezquita Lotfollah, Isfahan

♦ La mezquita Lotfollah decepciona a algunos y maravilla a otros.  El interior es de lo más espectacular que hayamos visto en arte islámico; la fineza con la que nos encontramos al levantar la cabeza y ver los dibujos de la cúpula es una imagen que nos quedó guardada en las retinas. Es una mezquita muy chica que fue construida como templo privado de la realeza, y en su tamaño está la desilusión de muchos. Todo se termina muy rápido, y si bien es la que más nos gustó de todas las que vimos en Irán, seguimos pensando que IRR 200.000 de entrada es exagerado.

♦ La otra gran mezquita de la plaza es la mezquita del Imán, por fuera mucho más grandiosa con sus minaretes y fastuoso portal de entrada con azulejos azules que la mezquita Lotfollah. Por dentro es otra de las grandes maravillas persas, lástima que el patio central está desde hace años cubierto en andamios que son un dolor de ojos. Tratá de ir temprano porque los días de semana está siempre tomada por excursiones de colegios que le van a sacar toda la paz que estabas buscando. Y no dejes de ir a la plaza de noche para ver a la mezquita con la luna apareciendo entre sus minaretes. Entrada IRR 200.000.

♦ Al grande de Shah Abbas I es a quien saludamos por dejarnos esta gran plaza de legado, quien mandó a construir las obras más importantes durante su reinado que empezó en 1587. Y se lo mandamos desde el balcón de su palacio de seis pisos, el Ali Qapu, donde se sentaba a comer unos kebabs mientras miraba los partidos de polo que se hacían donde hoy hay piletas y fuentes. Si no estás como para gastar otros IRR 200.000 de entrada, diríamos que de los tres éste es el que menos justifica su precio. Las vistas desde el balcón son muy buenas, y el techo acustizado en el salón de la música también, pero el resto de las salas están casi vacías.

♦ Uniendo la Plaza del Imán con la Masjid Jameh, el bazaar de Isfahán es uno de los más grandes e históricos de Irán. Si querés comprar souvenires, por variedad y precios nos pareció el mejor de todos los que visitamos en este viaje. Los vendedores no se ponen densos como en los grandes mercados de otros países de la zona, y el regateo no dura horas. Deciles jeili guerune! (¡muy caro!) y vas a tener la negociación bien encaminada. Para entrar a lo grande empezá por la entrada Qeysarie.

♦ Si caminás el bazaar de punta a punta (1,7 kilómetros) vas a llegar a la Masjid Jameh, la más grande de todo Irán aunque más austera que las dos de Imam Square. La entrada también cuesta IRR 200.000, pero si vas después de las 4 PM la boletería va a estar cerrada y podés pasar, aunque las salas de oración pueden no estar abiertas. De todas maneras, mejor ver el exterior y el enorme patio central que dejar de ir por lo que te cobran.

♦ Apurados en visitar los “imperdibles”, la mayoría de los turistas pasa corriendo por la ciudad sin detenerse en los pequeños rincones. Un lugar que te recomendamos para caminar es la calle Haroonieh, donde está la mezquita Ali con su minarete de 48 metros. La mezquita es como muchas otras que seguramente ya viste, y queda olvidada en una ciudad como Isfahán, pero la zona donde está te lleva de repente a sentirte por las calles de un pueblo, con paredes de adobe y nenes jugando. Una de las tantas salidas del bazaar te deja justo delante de la mezquita.

♦ Creemos que las mejores piezas de museos no están detrás de una vitrina sino en las calles, en el día a día de los lugares que visitamos. El mejor ejemplo de todo Isfahán para nosotros es Azadegan Tea House, uno de esos recovecos con humo de qalyan que imaginas cuando pensás en una típica casa de té de Medio Oriente. Entre la densa atmósfera te sentás, pedís un té y te dejás envolver por las lámparas, pinturas, cuadros y otros bártulos que cubren cada hueco de las paredes y techos. O pedite el aclamado dug (bebida salada de yogurt y agua) con gushfil (dulces fritos crocantes) para refugiarte del calor en esta cueva salida de Las mil y una noches.
Dos recomendaciones: si querés fumar shisha pedila como qalyan, porque shisha se le llama a las drogas en Irán. Y si te molesta el humo tal vez este no sea tu lugar.
Como buena joya está bastante escondida, pero preguntando la vas a encontrar porque es una institución de la ciudad. Está en un callejón que se llama Chah Haj Mirza, al norte de la entrada a la Imam Square que se comunica con Hafez St.

♦ Caminá 100 metros más por Hafez St y vas a encontrar otro de los pequeños placeres de Isfahán. En un local con cartel que dice “Icecream Hafez” preparan el mejor fereni, un postre autóctono hecho con leche, agua, harina de arroz, cereales y almíbar de dátiles. La gente se agolpa para llevarse su porción y te recomendamos que vos seas uno de ellos. También tienen gushfil, que según los expertos son mejores que los de la casa de té Azadegan.

Viajar a Irán - Puente Si-o-seh, Isfahan

Puente Si-o-seh

♦ 400 kilómetros recorre el río Zayandeh, pero lo más interesante está en el centro de Isfahán. En 2,5 kilómetros de caminata vas a ver tres puentes (pol) históricos por los que viene cruzando y socializando gente desde el siglo XVII. A lo que llegaste demasiado tarde para ver es agua, porque la extracción indiscriminada hizo que en los últimos años el río llegue casi seco a esta parte, solo teniendo caudal algunos días al año cuando se abren las represas que están más arriba.
Desde la Imam Square, el que más cerca te queda es el puente Si-o-Seh (33 arcos), a dos kilómetros.  Según nos contaron, tiempo atrás sus arcos estaban llenos de casas de té, con mesas en las bases de lo que funcionaba como represa cuando todavía corría agua. Tuvimos suerte de ver a la última sobreviviente, que tuvo que cerrar cuando el río quedó como lo que se ve hoy.
De caminata por la orilla del río vas a pasar por el puente Joui, de 1655, mucho más simple y tranquilo que los otros dos. En uno de los pabellones centrales hay una casa de té, que vas a reconocer por los vidrios de colores.
El puente Khaju es el que se lleva todas las fotos y uno de los lugares preferidos por los locales para pasear. Cuando el gran viajero francés Jean Chardin llegó a Isfahán en 1673, escribió: es el monumento culminante de la arquitectura de puentes persa y uno de los más interesantes existente… donde el conjunto tiene ritmo y dignidad y combina en una feliz coherencia, utilidad, belleza y recreación”. Y sí Jean, yo dije que había que escucharte. Lo de “recreación” es la mejor parte, especialmente de noche, cuando en sus arcos inferiores la muchachada se junta a recitar poemas y cantos típicos, aprovechando la acústica que da la arquitectura. Si estás en la ciudad un jueves o viernes, no podés tener mejor plan.
Si quedaste entusiasmado con los puentes y tu cuerpo pide más salsa, entonces no dejes de ir al más antiguo de todos los que cruzan este río: el Shahrestan pol. Podrá no tener dos niveles como el Si-o-Seh o el Khaju, pero pensá que las bases son del siglo III y, al estar alejado del centro, es un lugar muy tranquilo al que pocos turistas llegan. Desde el Khaju son 4 kilómetros caminando por la orilla del río.

♦ El barrio armenio de Jolfa puede que no sea tu prioridad en Isfahán, pero está bueno para darse una vuelta una tarde y tomar un verdadero café como los armenios saben hacerlo, además de ver otra cara de la ciudad donde el cristianismo predomina. La Plaza Jolfa es un lugar de salida típico entre grupetes de jóvenes y parejas, con varias cafeterías rodeándola.

♦ ¿A quién se le ocurriría hacer un postre con yogurt, azúcar, cáscara de naranja, azafrán y… ¡carne de pollo o cordero!? A alguna mente inquieta de Isfahán y nadie más, así que probalo acá o quedate pensando cómo sería por el resto de tu viaje. A esta crema amarilla muy dulce y espesa la llamó joresht mast (guiso de yogurt), como para terminar de tentarte. ¡Si lo probás queremos una foto para subirla!

Viajar a Irán - Lotfollah, Isfahan

Interior de la Mezquita Lotfollah

♦ Otro dulce típico de Isfahán pero con bastante más aceptación que el guiso de yogurt es el gaz, un turrón blando con nueces que se te queda pegado en las muelas. Nosotros lo odiamos, pero ellos lo aman tanto que compramos unas cajas para llevarles de regalo a nuestros amigos iraníes que hicimos en Australia, mentores morales, espirituales e ideológicos de este viaje. El lugar más famoso es Meraj Gaz, que abrieron en 1956 y ahora tiene varios locales. El central está cruzando el puente Si-o-Seh, caminando unos cien metros por la avenida Chahar Bagh e Bala.

Alojamiento

Como el Silk Road en Yazd, Amir Kabir Hostel es el gueto backpacker de Isfahán casi sin competencia. La cama en dormi con desayuno cuesta solo USD 10 y, salvo el internet que va a cuerda, no hay nada de qué quejarse.

Distancias

Isfahán está a 220 kilómetros de Kashan.
320 km de Yazd.
450 km de Teherán.
480 km de Shiraz.

Kashan

Si venís desde Teherán, Kashan va a ser tu primer respiro después del descontrol que es la capital, y rápido le vas a agarrar cariño. Al ambiente relajado para caminar tranquilo por la ciudad le sumamos uno de los bazaares que más nos gustó y un paseo por el “pueblo rojo” de Abyaneh, para recomendarte que la anotes en tu lista de probables.
Dice uno de esos relatos urbanos incomprobables, que fue desde acá mismo de donde salieron los Reyes Magos siguiendo a la estrella que los guió hasta Belén para ver al recién nacido Jesús. Los Evangelios nunca nombran a Kashan, pero igualmente vale darle crédito porque la leyenda muestra la importancia histórica de la ciudad.
Haya pasado alguna vez alguien con regalos camino a Belén o no, nos pareció un lugar ideal para frenar unos días de camino entre Isfahán y Teherán.

Tips viajeros

♦ El tamaño no importa, porque al bazaar de Kashan no le hace falta los kilómetros del de Teherán o Isfahán para ser una gran obra de arte. Tal vez no lo notes al principio, pero vas a entender de qué te hablamos cuando vayas al “Timche Aminodole”, un caravanserai con fuente central rodeado por negocios de antigüedades y una casa de té, todo cubierto por una corona disfrazada de techo.
Dejá el paseo para después de las 5 PM o a la mañana porque el resto del día está casi todo cerrado.

Viajar a Irán - Kashan

Casa Boroujerdi

♦ Las renovadas mansiones de la elite del siglo XIX son uno de los atractivos de folleto de Kashan. Cuando los precios de entrada tenían sentido, fuimos a la Casa Boroujerdi. Los detalles del interior son magníficos, no lo negamos, pero si nos preguntás a nosotros te diríamos que mejor guardes esos IRR 200.000 porque van a estar mejor invertidos en otras cosas.

♦ Aunque ahora no pueda frenar ni a los nenes que juegan en la plaza que está al lado, esas paredes de adobe que están cerca de la casa Boroujerdi alguna vez fueron las murallas del fuerte de la ciudad (Jalali Ghaleh). Para sentirte Alejandro Magno conquistando Persia, podés subirlas y mirar a los nenes desde arriba. También vas a ver un depósito de hielo como el de Kermán (la estructura en formo de cono), que al menos cuando estuvimos nosotros los vecinos le habían encontrado mejor uso como depósito de basura.

♦ ¿Saliste corriendo cuando llegaste a una de las casas tradicionales y viste lo que había que pagar? Te entendemos, pero no desesperes que hay otros lugares gratis para vos. En la mezquita y madraza Agha Bozorg las puertas van a estar abiertas por más seco que estés. ¿Una mezquita más? Esperá, que esta tiene lo suyo: primero que de mezquita le queda el nombre porque ya no funciona más como tal. Cuando entres te vas a encontrar con un “patio hundido” donde funciona la madraza (escuela teológica), algo que no se ve en todos lados. Y de noche las luces rosa, azul y verde que la iluminan la hacen parecer, como dijo un viajero, a “un mini Taj Mahal”… bueno, mirándola con bastante cariño, pero digamos que tiene un aire.

♦ ¿Te acordás de Shah Abbas I, el rey que eligió a Isfahán como nueva capital (1598) y nos dejó la Plaza con el Palacio Ali Qapu y las mezquitas Lotfollah y del Imán? Si ya estuviste en Isfahán seguro que sí. Te lo nombramos ahora porque en Kashan es donde está enterrado, pero poco importó el legado artístico que dejó, ya que después de destruir el mausoleo original le dedicaron la porquería de cemento que lo cubre hoy.

Viajar a Irán - Abyaneh

Llegando a Abyaneh

♦ Kashan y Abyaneh van tan juntos como kebab y pan lavash. Apenas te vean los taxistas vas a escucharlos gritando para llevarte a este pueblo que está a 80 kilómetros de Kashan y más de 2000 metros de altura.
A pesar de ser pocos más de trescientos habitantes, Abyaneh es un pueblo especial en Irán: uno de los asentamientos más antiguos, donde el dialecto que hablan mantiene dejos del persa medio, idioma extinto antecesor al persa moderno. Vas a notar que las mujeres visten ropa mucho más colorida que los chadores negros que suelen ser mayoría en otras partes, con largos hiyab estampados y polleras que llegan hasta abajo de las rodillas. Y lo más llamativo es la tonalidad “rojo dulce de membrillo” que tienen todas las casas, asegurándose de que ningún vecino en un ataque de rebeldía pinte su fachada de blanco.
Otra cosa que vas a notar apenas llegues es que así como a vos te pareció interesante conocerlo, a muchos otros también, en especial si se te ocurre ir un viernes. Los turistas con sus billeteras en modo paseo hace que las señoras locales pasen de tiernas a pesadas rápidamente, pero cuando te alejes de la zona del estacionamiento vas a poder caminar más tranquilo.
Cómo llegar: no hay transporte público que llegue hasta Abyaneh, así que tenés dos opciones: hacer dedo o ir en savari. La primera opción no es nada complicada ya que es  un lugar muy turístico entre locales. Para la segunda calculá pagar entre USD 25 y 35 dependiendo de la demanda, ida y vuelta, con tres horas en Abyaneh. Ese precio se divide entre los pasajeros que haya, así que tratá de juntarte con otros viajeros y te va a salir bastante barato.

Alojamiento

Si querés pagar poco, entonces tu amigo va a ser Golchehregan Guesthouse. Salvo que hayan cambiado los colchones en este tiempo, andá preparado para poner la bolsa de dormir en la alfombra y acostarte en el piso como hicimos nosotros, definitivamente más mullido que las camas de piedra. Tampoco esperes que el dueño hable inglés, a no ser que justo esté de visita su amigo que vive en Dinamarca. Y bueno, la limpieza digamos que no es el punto fuerte… pero dale, ¿no querías uno barato?
Está en la calle Abazar, a metros de la rotonda Darvaze Dolat y de una de las entradas al bazaar. Si no lo encontrás, preguntá por “Golchehregan Hotel” o “Mozaferkane Golchehregan”.

Si algo como lo que te describimos antes no es para vos, entonces te vas a sentir mucho más cómodo en Noghli House, una casa tradicional convertida en hotel. El dormi cuesta USD 15, pero lo pagás en ambiente, un buen desayuno, limpieza y staff que habla inglés. Está muy cerca de la mezquita Agha Bozorg.

Distancias

Kashan está a 110 kilómetros de Qom.
220 km de Isfahán.
240 km de Teherán.

Qazvín y Valle de Alamut

Después de una parada técnica en Qazvín para pasar la noche, seguimos camino al Valle de Alamut, lugar que no teníamos en los planes pero que nos atrapó con la oscura historia de Hassan Sabbah y su “Secta de los asesinos”, pequeño grupo que aterrorizó a Medio Oriente hace casi mil años con asesinatos políticos, convencidos por su líder a base de hachís y promesas del paraíso.
Aunque cubierto por andamios y trabajos de excavación, las ruinas del castillo desde donde todo se planeaba todavía están en lo alto de una imponente roca. Poco queda de él, pero los mitos y leyendas que lo rodean son lo que le dan vida al lugar.
Más allá de la historia y sus ruinas, lo mejor del valle está en la naturaleza. Ríos cristalinos entre montañas, cerezos y campesinos con sus burros fueron el respiro que necesitábamos al agotamiento de las ciudades.

¿Querés saber más de esta historia y nuestra experiencia? No te pierdas el posteo El misterioso castillo de los asesinos.

Tips viajeros

Viajar a Irán - Castillo de Alamut

Castillo de Alamut

♦ Gazor Khan es el pueblo en la base del Castillo de los Asesinos. Desde Qazvín podés llegar a dedo o en savari, pero no hay buses.
Los savaris salen desde la rotonda Qarib Kosh (también llamada Minoudar Square), que está justo en la entrada a la ciudad viniendo desde Teherán, sobre Ayatollah Khamenei Boulevard. Apenas te vean llegar, los conductores van a ir a tu ataque diciendo precios ridículos. El precio justo (2016) serían unos IRR 600.000 dividido entre cuatro pasajeros. Si son solamente dos pueden negociar unos IRR 250 – 200.000 cada uno. El viaje es de más de dos horas por ruta asfaltada pero muy sinuosa, con parada en el camino para tomar té (no incluido en el combo).
Si vas directamente desde Teherán, tenés que tomar un bus a Qazvín desde Azadi Bus Station (3 horas aprox.) y pedirle al conductor que te deje en Qarib Kosh, que es desde donde salen los savaris a Gazor Khan. Si no le avisás esto vas a seguir hasta el centro de la ciudad.

De Mayo a Octubre es la época en que el clima ayuda para caminar por las montañas. Nosotros fuimos en Octubre y estaba ideal, con los árboles pintados de rojo otoño. Fuera de estos meses se puede ir igual, pero es mejor que averigües cómo están los caminos porque la zona queda muchas veces cubierta en nieve.

Alojamiento

En Qazvín: El Hotel Khaksar fue la mejor ganga de todo el viaje. No sabemos cuánto costará ahora, pero hasta el 2013 la doble (baño compartido) estaba IRR 160.000. El dueño habla inglés.
Está en el pasaje Khaleqi, que sale de Ayatollah Taleghani Street, casi enfrente de Alborz Hotel. (Ver mapa)

En Gazor Khan: cinco camas en la habitación de una casa familiar es el Hotel Koosaran. No esperes más que eso, un lugar para dormir. Lo mejor es el libro de visitas con mapas a mano que marcan caminatas por las montañas. Igualmente no te confíes demasiado porque parecen fáciles de seguir pero una vez en la montaña el único camino señalizado es el que va hasta el castillo, para el resto tenés que guiarte con tu orientación.

Distancias

Qazvín está a 100 kilómetros de Gazor Khan.
150 km de Teherán.
170 km de Rasht.
470 km de Tabriz.

Rasht y Masouleh

Sabemos que estás ansioso, pero para toda la información de Rasht y Masouleh vas a tener que esperar al Itinerario de nuestro segundo viaje por Irán.
Lo que te podemos adelantar es que si decidís ir a Masouleh no dejes de frenar en Fuman de camino para comprar las nacionalmente aclamadas Fuman Koloocheh (galletitas de Fuman –pronunciado koluché-), una delicia de masa tierna rellena con pasta de nueces, canela y azúcar. En la avenida principal de la ciudad está lleno de negocios con los hornos trabajando sin descanso. Eso sí, si como a Dani no te gustan las nueces ni la canela mejor seguí de largo porque te vas a acordar de mi mamá que ninguna culpa tuvo.

Viajar a Irán - Masouleh

Masouleh

Como ves, contra todos los preconceptos generales, viajar por Irán es totalmente seguro y una experiencia que cambiará tu visión de esta parte del mundo, además de motivar a otros a que seamos más abriendo los ojos. Si hay algo con lo que todos los viajeros coincidimos es en que más allá de la arquitectura y los paisajes, la hospitalidad es el principal atractivo del país.

¿Planeando un viaje a Irán? No te pierdas todos los consejos mochileros haciendo click en Viajar a Irán.
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17 Respuestas a “Itinerario de nuestro viaje a Irán (Parte 1)”

  1. Damian dice:

    SE ZARPAAAAN! Desde que escucho que cada vez que los entrevistan dicen que su país preferido es irán me agarraron unas ganas locas de viajar por ahi… ahora con esto me lo pusieron todavia más cerca. No veo la hora de salir del trabajo y ponerme tranca en casa a leerlo todo… creo que hoy me escapo jajaja.
    Son unos geniooooos! Gracias en nombre de todos los viajeros!!!

    • Marcandoelpolo dice:

      ¡Muchas gracias, Damián! Esperamos que disfrutes mucho del viaje virtual (por ahora, hasta que llegue el real).
      ¡Abrazo grande!

    • Mandana dice:

      Hola
      Yo soy Mandana , vivo en Iran, Tehran. Estudio español hace 2 años y me encanta ayudarte aqui para visitar los lugares en Tehran y otras paises. Tanbien hay algunas guías y montañero para las alpinistas.
      Eso es mi coreo electronico, si me pidas las informaciones mas o las fotos de lugares. mandana581@yahoo.com
      P.s. Puedo darte el contactos de espanoles que han viajado aqui.
      :) sea feliz

  2. Marta dice:

    Os llevo siguiendo bastante tiempo y me sirve mucho todo lo que escribís en mis viajes. Mañana viajo a Irán durante 20 días y me ha encantado ver está entrada. Muchísimas gracias por compartirlo con nosotros. Sois geniales!

    Marta.

  3. Copadísimo y completísimo!!! Gracias por tanto!! A Irán!

  4. Alejo dice:

    hace un tiempo vi un documental sobre Irán y me dieron ganas de viajar, pero despuès empecé a pensar que seria una locura. Al tiempo conoci su blog porque estaba planeando un viaje al sudeste y lei que su país preferido es Irán, y ahi me agarraron las ganas otra vez.
    Con toda esta info ya me pongo a planear el viaje!
    Gracias, porque con todo lo que publican revivieron ese entusiasmo, que se me habia apagado por la información que nos venden los medios. Uds muestran la otra cara.

    Un abrazo grande, son grosos!

  5. Yareli dice:

    Excelente articulo y muy completo para todas las personas interesadas en viajar a Iran.

  6. carvansaray dice:

    Hola chicos!! excelente artículo, me dieron ganas de conocer los lugares que no pude visitar en mis días en Irán, como el castillo de los asesinos. Si preguntan qué otros lugares agregaríamos (aunque no sé cómo serán sus otros itinerarios) nombraría Nain, “un pueblo en medio del desierto”. Si quieren saber qué me hizo considerarla uno de los lugares más interesantes en mi paso por Irán, les dejo el post que escribí sobre ella. ¡Mil abrazos!
    https://carvansaray.wordpress.com/2016/08/17/las-cronicas-persas-v-los-guerreros-de-nain/

  7. Angel Rivero dice:

    Buenos días chicos. Estoy planeando mi viaje a Iran y además en solitario. Sería la primera vez que me embarcara en un viaje de este calibre yo solo. Al leer vuestro blog, me da la sensación de que a parte de la hospitalidad iraní (que me atrapa y me motiva a visitar), las visitas a pueblos y ciudades se basan en ver mezquitas, plazas y bazares, y no se si en algún momento os aburristeis de ver siempre lo mismo. Tengo ese miedo de ir viajando y aburrirme viendo siempre lo mismo, no se si me entendeis. Muchas gracias de antemano y enhorabuena por vuestro blog, siempre lo consulto y es de gran ayuda.

    • Marcandoelpolo dice:

      Hola Ángel, ¿cómo estás?
      Qué bueno que estás planeando tu viaje a Irán. En cuanto a tu consulta, no creo que te aburras, aunque es muy personal. No es solo la mezquita, es todo lo que pasa alrededor de ella, sobre todo la gente que vas conociendo en el camino. Eso lo vas viendo, porque es algo muy personal, pero no creo que te aburras.

      ¡Abrazo grande y buen viaje!

  8. Tehuel Vial dice:

    Hola chicos! Soy Tehuel otra vez. En gran parte inspirado por vosotros fui a dedo desde Malasia a Vietnam. Ahora vine a Irán de camino a España. Me moveré todo a dedo y les quería preguntar si se acuerdan de mas o menos a que velocidad van los coches aquí, cuanto se tardaría en rasgos generales en hacer 400 km por ejemplo. Viniendo de Vietnam donde la velocidad media era 40km por hora no podía planear hacesr demasiados km en un día. Por otra parte(soy de los que esta ansioso por ver la segunda parte de vuestro itinerario acá) quiero ir a la parte de Kurdistan, no se si me pueden decir aunque sea algún nombre. Y la última, aunque se que es algo más personal, creen que merece la pena hacer las tres gindas Isphaban, Yazd y Shiraz o pasar mas tiempo en el norte/oeste. Un gran abrazo y muchas gracias por la increíble contribución al viajero que hacéis.

    • Marcandoelpolo dice:

      Hola Tehuel! Qué buen viaje te estás mandando… Irán te va a encantar!

      La velocidad de los autos depende por dónde te muevas, pero en general el estado de las rutas está muy bien y los autos, aunque hay pocos modernos, van bastante más rápido que en Vietnam. 400 km por ruta principal podrías hacerlo en un día, dependiendo de cuántos vehículos necesites para llegar y a qué hora empieces. Acá está la info detallada: http://marcandoelpolo.com/viajar-a-dedo-por-iran/
      La segunda parte ya va a llegar, es que tenemos tanta info para compartir que no nos da el tiempo! Kurdistán es fantástico, sin dudas nuestra parte preferida de Irán. Palangan, Paveh y los pueblitos entre éste y Marivan, son lugares alucinantes.
      Los tres grandes son ciudades alucinantes, no hay duda, pero la impresión que te dejen depende de cuánto hayas viajado, qué otros lugares conozcas y la experiencia personal que vayas a tener. Estos tres y kurdistán nos parece un excelente plan.

      Buenas rutas!!

  9. Que envidia!!! Para cuando el segundo itinerario?

    • Marcandoelpolo dice:

      Estamos con varios artículos y, como podrás ver, estos itinerarios llevan muchísimo tiempo. Ya vendrá la segunda parte para el público ansioso jaja.

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