En la ciudad de Ángeles, faltan los santos

Por Marcandoelpolo
En Filipinas
Feb 25th, 2013
24 Comentarios
25309 Views

Prostitución en Filipinas: Nigh Club en Angeles

Al caminar por Walking Street, lo primero que sentimos es tristeza. Nos dan pena todas estas almas que vienen desde los rincones más remotos del país en busca de una esperanza, con la prostitución como salida más viable. Más nos conmueven todos los menores que no se ven a simple vista, pero sabemos que están, escondidos tras las paredes de los Lollipop, Insomnia, Forbidden City, Bunny Ranch y Fantasy Club, como la joya más preciada de un museo. Pero los que generan una mezcla de sentimientos más fuerte son los clientes, casi en su totalidad extranjeros, que recorren miles de kilómetros perdidos en su soledad, para comprar la satisfacción de una joven compañera a precio de oferta.

Cuando buscamos en Google “Ángeles”, nuestro próximo destino, la pantalla de la PC nos muestra la cara que menos la favorece, pero la real: miles de prostitutas listas para sus clientes, con trajes y poses sexies, donde mucho más que un puñado de ellas no pasa los quince años. “Cuida tu reputación, vivirá más que ti”, leímos unos días más tarde por ahí, y no pudimos evitar pensar en Ángeles.

Prostitución en Filipinas: Entrada a la Walking Street, Ángeles.

Entrada a la Walking Street, Ángeles

Prostitución en Filipinas: bar en Angeles

Estamos en Urdaneta, a tan sólo una hora de esta controvertida ciudad, y varios autos pasan sin frenar, entre ellos un viejo que, a juzgar por el lugar donde estamos, es fácil predecir qué está haciendo. Al rato vemos que el viejo-busca-filipina vuelve en busca de nosotros. Qué buena oportunidad para hablarle a uno de los personajes de los que pensamos escribir…

Joe cuenta que se vino a vivir a Filipinas en los ´80, cuando todavía las bases militares estadounidenses tenían controlada esta zona. Su esposa es obviamente una filipina,  y nos comenta que en estos momentos está participando en un concurso de salsa. Ya la podíamos imaginar, mucho más joven que sus 60 y tantos años, chiquita, flaca y compartiendo su cama con el viejo por una única conveniencia económica. Dice que su esposa tiene una enfermedad, que le agarran ataques de hemiplejia y que él tiene que cuidar mucho de ella porque pueden durar por una semana entera en la que ni comer sola puede. Tal vez lo diga para que no pensemos lo que obviamente pensamos de la relación, pero tal vez sea verdad. Si no estuviésemos tan cerca de Ángeles, la ciudad de la prostitución y los viejos degenerados, no hubiésemos tenido problemas en creerle. Pero degenerado o no, el viejo Joe es una interesante compañía, y así también parece sentir él de nosotros. “Éste es el trato, si me pasas tu mail, yo los llevo hasta Ángeles”, nos dice. Originalmente iba hasta mitad de camino. También nos cuenta que no está encantado con Filipinas, pero sí con su costo de vida. De vivir en Inglaterra, los dos tenderían que trabajar para sobrevivir.

Además de llevarnos hasta Ángeles nos hace un tour por Clark, lugar donde estaba la base militar más grande… “ahora entramos en Estados Unidos”. Clark es una duty free zone dentro de Ángeles. Está desolada, con algún que otro galpón donde comprar productos libres de impuestos. Pasamos por las old barracks, donde se alojaban los militares. Producto de este asentamiento yanki es que Ángeles se convirtió en el red district de Filipinas, con chicas viniendo de todo el país a satisfacer las necesidades de los sedientos militares y con la esperanza de emigrar con ellos a la tierra de la abundancia. 

Prostitución en Filipinas: imágenes repetidas de los bares.

Una de las imágenes repetidas de los bares.

Prostitución en Filipinas: Nightclub en Angeles

Prostitución en Filipinas: Angeles

Después del paseo por este extraño lugar, Joe nos lleva directo al centro de la acción, la Walking Street. Dice que nos trae hasta acá para aprovechar a comprar algo de comida que es más barata que donde vive él. Claaaaaro, comida… Como sea, fue un viaje muy ilustrativo de la vida de un expat de esos que vemos en los supermercados con su esposa filipina, ya no tan joven y flaquita como cuando la conoció.

Caminamos por la infame calle. Esperábamos encontrar mucho menos movimiento, menos ambiente jovial y más perturbador. Fue parecido a calles de Bangkok o Chiang Mai, seguramente más tranquilo por ser mediodía. Hay bares enormes donde cada silla es ocupada por un viejo solitario y su cerveza, mirando a la calle,  a la espera de su filipina mientras sus podridos cerebros están imaginando lo que harán más tarde. Otros pasan en moto como quien ya está instalado en este infierno y no piensa dejarlo… es que it’s more fun in The Philippines.

Pink lady es uno de los nombres que nos llaman la atención, pero los cabarets están en todas las cuadras. Uno de los hoteles que publicita con mayor fuerza sus servicios por hora se llama “So clean so good”. La ciudad está completamente prostituida, y no hay forma de que otra cosa nos llame más la atención. Es imposible ver a un extranjero, por más que sea joven, y pensar que vino con algún otro motivo. Seguramente, si yo fuese un tercero, me vería a mí mismo como uno de éstos si no estuviese con Dani.

Prostitución en Filipinas: Calles de Angeles

Prostitución en Filipinas: Adult Shop, Angeles

Prostitución en Filipinas: Hiring dancers

Hay indios, árabes y afroamericanos también, uno de ellos con anteojos de sol paseándose por la calle del brazo con dos chicas de la mitad de su estatura, como si las hubiese ganado por mérito propio, seguramente sintiéndose estrella de rap por unas horas. Un grupo de tres indios pasa por la puerta de un “dancing club” donde las chicas están más expresivas que en otros y se les tiran encima, sabiendo quienes son los peces gordos. No es mayor problema sacar fotos como pensamos, no hay nada que ocultar y ni siquiera hay vergüenza. Entre los viejos y prostitutas también hay más vendedores (y más insistentes) que en otros destinos turísticos, si es que a este lugar se lo puede llamar “turístico”. También están las familias que llegaron al aeropuerto de Clark en un vuelo de oferta de Air Asia y se encuentran con este pordioseo inesperado.

Pero sabíamos que una ciudad de 260 mil habitantes no podría ser vil y putrefacta en su totalidad. Incluir a toda su población en la misma bolsa sería hacer una análisis muy superficial, cayendo como muchos en la lamentable costumbre de los prejuicios y estereotipos. Así fue que nos pusimos en contacto con Darby, un joven de veintitrés años que representa la otra cara de Ángeles, sin dudas la que más la favorece.

Esperamos por él en el patio de comidas de un tal Nepo Mall, a pocas mesas de distancia de dos jubilados (aparentemente australianos a juzgar por su acento) con sus compañeras de turno. La llegada de Darby es un suceso elocuente, marca el momento en que los opuestos se profundizan. Le dábamos la espalda a una faceta de la ciudad para abrirnos hacia nuevos horizontes.

Prostitución en Filipinas: Recibimiento en Angeles

Así nos recibía Darby…

Prostitución en Filipinas: Hospitalidad en Angeles

No sólo Darby fue un gran ejemplo de hospitalidad, sino también sus padres, muy positivos a la idea de abrir las puertas de su casa a quienes su hijo invite. La madre, que como tantas filipinas trabajó como cantante en Hong Kong, en su alegría de tenernos como invitados hacía avergonzar a Darby. Sin dejar que ayudemos o aportemos para la cena, cocinaron una típica parrillada filipina, con las fluorescentes salchichas que se ven en los puestos callejeros. Nos dieron lecciones de cultura, costumbres, historia y hasta supersticiones del país, “¡no pases los restos de comida de un plato al otro, aleja la fortuna!”, nos decían cuando intentamos ayudar a levantar la mesa. La cantidad de palabras que lamentablemente compartimos debido a la colonización española son siempre tema de risa, con sólo tomar una imagen de la noche como ejemplo se puede decir que estábamos comiendo “longganisa” (esas salchichas fluorescentes) en un “plato” sobre la “mesa” con “kutsilio” y “tenedor”. Nos sorprende que su pronunciación de éstas sea en perfecto español, sin acento de ningún tipo.

A la noche nos quedamos hasta tarde hablando de la vida, de sus proyecto en los cuales ayuda a pequeñas empresas a desarrollar sus negocios, de la triste realidad de Ángeles y de sus experiencias alojando gente de distintas nacionalidades a través de Couchsurfing. “Una vez alojé a un ruso muy serio y callado, tanto que le propuse mirar una película porque no había nada de qué hablar… pero también alojé a una chica del mismo país, simpática y extrovertida, completamente lo opuesto”. Dos personas del mismo país, dos individuos de realidades opuestas. Tan opuestas como la realidad de dos jóvenes de la misma ciudad en una misma noche; uno que apaga la luz y se va a dormir a la pieza de sus padres para dejar la suya a nosotros; otra, a pocas cuadras de distancia, apaga la luz de una pieza que no es la suya, para irse a dormir con quién podría ser su padre. En Ángeles faltan los santos, pero lo que sobran son los opuestos.

¿Planeando un viaje al Sudeste asiático? No te pierdas todos los consejos mochileros haciendo click en Viajar al Sudeste asiático.

Marcando el Polo. Blog de viajes por Asia y Oceanía

No dejes que tu viaje sea solo un sueño...
Mock 1

Pasá de la ilusión a la acción con

Un viaje interior 

Todo lo que pasa antes, durante y después de un viaje largo

Toda la info en este link.

¿Te gustó lo que leíste?
¡Sumate a la Comunidad Marcopólica y recibí las novedades en tu mail! ¡Te esperamos!
 Email 

24 Respuestas a “En la ciudad de Ángeles, faltan los santos”

  1. Manu dice:

    Muy interesante este posteo. Ví algo muy parecido en las calles de Phuket, muhcos viejos con chicas thai, desagradable realmente.
    Los sigo en sus viajes, muy inspiradores!

  2. Guille dice:

    Si es verdad en Patong (Phuket)sus calles muestran deliberadamente un mercado basado en el sexo, es casi un club nocturno 24hs.
    saludoos de viajero a viajero!

  3. Veronica dice:

    Muy interesante el posteo chicos! Siempre esta lo “opuesto” y nunca deja de “sorprendernos” =) Saludos y cuidensen =)

  4. Alicia dice:

    Muy bueno y muy claro todo, siempre hay para sorprenderse, besos!

  5. monica dice:

    la verdad un posteo muy interesante,siiii que le dedicaron tiempo,pero como todo en la vida siempre esta la parte y contraparte,alucinante lo que estan viviendo,los sigo.besos

  6. Melu Biondi dice:

    Me encantó el post chicos, es enriquecedora la forma en que nos muestran los paisajes desde su verdadera atracción: la que trasciende lo que se capta con los sentidos ordinarios de siempre, sesgados por el prejuicio y al costumbre…
    Gracias y bendiciones miles!

  7. “La cantidad de palabras que lamentablemente compartimos debido a la colonización española” ¿Lamentablemente? Creo que no he entendido esta frase…

  8. vani dice:

    La cantidad de palabras que lamentablemente compartimos debido a la colonización española??? hahaha tipicos argentinos rencorosos que no entienden como funcionaba el mucho en la edad media..si tanto odio teneis por españa hablar en ingles!!

    • Marcandoelpolo dice:

      Jaja Vani, no te enojes ni lo tomes como algo personal. No tenemos rencor, pero ninguna colonización es algo positivo, sea española o de otro país. La inserción del español tanto en Filipinas como en Latinoamérica no se dio por un intercambio cultural sino, en primera instancia, por imposición, y ése el el hecho lamentable.
      Hablar inglés? De haber sido colonizados por los británicos seguramente sería nuestro idioma oficial, pero no es el caso.
      El blog cuenta experiencias personales desde nuestro punto de vista, no pretende ser una enciclopedia, y por eso quizás haya cosas que no compartas. No es nuestra intención ofenderte.

      • alberto dice:

        En mi humilde opinión creo que te equivocas, pero lo dicho, es solo una opinión. Los españoles no han sido ni mejores ni peores que los que estaban cuando llegaron. No se puede conquistar Perú con las 40 personas con las que llegó Pizarro, ni Mexico con otras tantas con las que llegó Cortés. Normalmente vemos la historia con los ojos de hoy en día, y eso es un error. Colonizar o como lo quieras llamar trae consigo pros y contras, y, es imposible que no haya traído un intercambio cultural como dices. Si el hecho de que hablemos el mismo idioma millones de personas no es un intercambio cultural…
        Y lo de ser impuesto… precisamente en Filipinas, que ha pertenecido a España por 400 años apenas se habla así que mucho no debieron imponer. De hecho se usa mas el ingles y eso que han estado muy pocos años.
        Como argentinos, y mas los argentinos, cuando habláis del pasado es mas que probable que habléis de vuestros familiares. Es bastante mas probable que tengan parentesco con vosotros que con los actuales españoles que vivimos en Europa. Yo no tengo conocimiento de ningún familiar mio por esas tierras.

        En fin, creo que el comentario es desafortunado, tampoco creo que el anterior haya sido muy afortunado.

        Un saludo a todos.

        • alberto dice:

          Por cierto, enhorabuena por el trabajo. Aunque tengáis pasaporte italiano, esos mal nacidos que hace 2000 arrasaron desde Jordania hasta Lisboa imponiendo el latín, los acueductos, las calzadas, el calendario, el alcantarillado… jejeje.

          Un abrazo a todos.

    • fede dice:

      Flaco andá a dar catedra de la edad media a la universidad, acá no te hagas el sabio, nabo.

  9. PUMUKI dice:

    Es curioso cuando lees este post y menciona la palabra “Lamentablemente “vaya patadas y odio a todo lo que suena a Español, es muy sencillo cámbiate tu nombre de Juan, por John y escribe tus aventuras en Inglés, se te vee a una hora lejos que odias todo lo que suena a Español, por cierto, si no os ubiesemos colonizado, aún seguiriais siendo unos indígenas y tu no estarías aquí para contar tus aventura de ir viajando de “tirado”por la vida sin muchas ganas de trabajar “Lamentablemente “

    • Marcandoelpolo dice:

      “viajando de “tirado”por la vida sin muchas ganas de trabajar”
      Para muchos, otro tipo de vida no es posible. Esperamos que alún día puedas tener la mente más abierta para aceptar otras realidades.
      El mundo necesita más gente que AME lo que hace, cuánto se nota en este comentario.
      Saludos desde Irán. Thanks for your comment!

  10. PUMUKI dice:

    Loook smart boy, first when I started travelgenio,you wehe still in the shell nothing but by age, sure you folre,and I might please to state in more countries than you, thank god I have an open mind and me I do not need to prove anything to anyone, Good luck life, and here I leave this sentence, remember “Some were not so bad and others as good “I think you’re ready and you’ll understand.

    • Lucas dice:

      Que pésimo inglés! Pelease deja de intentarlo y seguí hablando en el idioma que se supone que hablas, se supone. Das pena chavon y no te metas más acá que la gente como vos no es de este palo

  11. Telma dice:

    Siempre los leo pero nunca escribo, han hecho de mi baja médica toda una aventura y bueno también aprovecho para tomar nota de los detalles de cada uno de sus viajes y tratar de replicar algo de ello en un futuro muy cercano. Muchos abrazos desde Bolivia y espero que los comentarios negativos no vayan a interrumpir las publicaciones de mi blog favorito con más de sus aventuras. A mi me gustan tal y como escriben. Adiós.

  12. isabel dice:

    Por lo que veo, Filipinas no escapa al poder que le da el dinero a algunas personas. Les levanta el autoestima, los hace sentir vitales a costa de aprovecharse de la pobreza ajena y que algunas sociedades aceptan como modo de ascenso social. Injusticias de este mundo que no podemos cambiar en un día ni en siglos! El paisaje de Tailandia no es el mejor, pero es mas alegre que el de Dominicana donde claramente muchas prostitutas son niñas que no superan los 13 años.
    El tema de la colonización hace unos años que me aburre. Solo acoto que, si se van a jactar de habernos colonizado, por lo menos escriban sin horrores de ortogafía. Hubiésemos va con H en las colonias y en la madre tierra! Jajaj
    Me encanta el blog!

Deja un comentario